En el marco de un convenio de juicio abreviado, se condenó a Franco Nahuel Cardozo a la pena de un año y un mes de prisión efectiva, tras ser hallado culpable de una serie de delitos cometidos el pasado 18 de junio en San Miguel de Tucumán.
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, Cardozo utilizó un inhibidor de alarmas para sustraer una cartera del interior de una camioneta estacionada y posteriormente realizó múltiples consumos con la tarjeta bancaria de la víctima.
La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, dirigida por Susana Cordisco, quien fue representada por la auxiliar de fiscal Emilia Arias Ferrero. En su acusación, el Ministerio Fiscal detalló que el imputado actuó de manera planificada y peligrosa, valiéndose de un dispositivo electrónico para evitar el cierre del vehículo y luego usando las tarjetas sustraídas en distintos locales y estaciones de servicio.
Durante el debate, se destacó que Cardozo ya contaba con antecedentes penales y que al momento del hecho se encontraba bajo el régimen de condena condicional, lo que motivó que la nueva sentencia se dictara en modalidad efectiva.
Los hechos
El 18 de junio de 2025, a horas 15:47, la víctima descendió de su camioneta estacionada en avenida Colón al 120 para ingresar a una pinturería. En ese momento, el imputado, que se hallaba en un vehículo Fiat Punto, utilizó un inhibidor de alarmas para evitar que las puertas del rodado se trabaran. Luego ingresó al interior y sustrajo una cartera con documentación personal, una tarjeta de débito, alrededor de $80.000 en efectivo y otros efectos personales. Minutos después, a las 15:58, realizó una compra de $6.000 en una estación de servicio de avenida Néstor Kirchner al 1700. A las 16:04, cargó combustible por $100.000 en otra estación ubicada en avenida Alem e Independencia, en compañía de una mujer que ya fue condenada por este hecho.
Posteriormente, a las 16:25, en la YPF de Plazoleta Dorrego, ambos abonaron $30.000 por combustible y, pocos minutos después, la acompañante adquirió un producto por $60.900, utilizando la tarjeta y el DNI de la víctima.
Finalmente, a las 17:00 horas, compraron un juego de juntas para un Fiat Punto en un local de repuestos de avenida Roca al 800, por un valor de $47.000, también pagado con la tarjeta sustraída.
Gracias a la revisión de las cámaras de seguridad y a la rápida intervención policial, se logró identificar y detener al acusado, lo que permitió avanzar con la causa hasta el dictado de la condena