En la mañana de ayer martes, la ciudad de Tafí Viejo se despertó con la noticia de un accidente cuyo saldo fue la muerte de un hombre vinculado a hechos previos de violencia y crimen organizado. Se trata de Mario Pasarín, un nombre que ya figuraba en expedientes judiciales: condenado por tráfico de drogas y con un pedido de detención vigente por haber sido descubierto, hace tres semanas, trasladando cigarrillos ingresados de contrabando al país, conducta que implicó la ruptura de la libertad condicional que se le había otorgado.
Fuentes judiciales confirmaron que el vehículo en el que circulaba Pasarín pertenecería a Facundo Ale, hijo de Adolfo Ángel “Mono” Ale, y que ese mismo automóvil estuvo relacionado con un tiroteo ocurrido el pasado domingo en un after en Tafí Viejo. En ese episodio se denunciaron disparos entre varios jóvenes; Facundo Ale figura como prófugo en la causa vinculada a ese intercambio de balas.
El accidente fatal ocurrió alrededor de las 9.30, sobre la Diagonal Raúl Leccese, a la altura de un supermercado local. Según las primeras diligencias, el Volkswagen Passat que se dirigía desde Tafí Viejo hacia San Miguel de Tucumán perdió el control y embistió con violencia contra un árbol. Pasarín falleció en el lugar.
La coincidencia entre antecedentes judiciales, la participación del vehículo en causas por violencia armada y la muerte en este siniestro abre interrogantes sobre la secuencia de hechos que desembocaron en la tragedia. Las autoridades procuran ahora reconstruir con precisión lo sucedido: peritajes sobre la mecánica del choque, análisis de rastros balísticos —si los hubiera— y la verificación documental del pedido de detención contra Pasarín.
Mientras la investigación avanza, la comunidad de Tafí Viejo permanece expectante ante una historia que mezcla crónica delictiva y fatalidad vial, y que suma preguntas sobre vínculos, responsabilidades y la cadena de sucesos que terminó en un árbol sobre la Diagonal Raúl Leccese.