El consumo registró un crecimiento acumulado del 10,3% en 2025, impulsado por el crédito y la compra de bienes durables. Sin embargo, en diciembre sufrió su primera caída interanual en 15 meses mientras que, la serie desestacionalizada, muestra un estancamiento de cinco meses.
Los datos surgen de un índice construido por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP), a partir del procesamiento econométrico de una amplia variedad de datos vinculados al consumo. Respecto de diciembre de 2024, el referencial arrojó una merma de 2,5%. La última variación negativa se había observado en septiembre de 2024.
Asimismo, en términos mensuales la UP reportó la tercera baja mensual consecutiva (-1%). “Si se deja de lado la recuperación de septiembre, desde agosto que el indicador no muestra señales de crecimiento”, detalló la entidad.
El crédito y la compra de bienes durables impulsó el consumo en 2025
El crecimiento acumulado del año responde fundamentalmente a la baja base de comparación de los primeros meses de 2024, período afectado por la brusca devaluación que convalidó el Gobierno de Javier Milei a días de asumir, lo cual golpeó fuerte a los salarios reales. Desde allí, la mayor estabilidad de la inflación y la reactivación del crédito (más que nada hasta principios de 2025) favoreció un mayor consumo de la población, aunque con disparidad en materia de productos.
Entre los indicadores relevados por la UP, los crecimientos acumulados más importantes se verificaron en préstamos hipotecarios (+232%), préstamos personales (+137,9%), compra de autos (+56,8%), compras con tarjeta (+51,6%) y adelantos en cuentas corrientes (+47,2%). En el otro extremo, las caídas más importantes se vislumbraron en ventas de autoservicios mayoristas (-7,6%), espectáculos y juegos infantiles (-6,8%), perfumería y farmacia (-6,2%), ropa y accesorios deportivos (-2,1%) y restaurantes tradicionales (-1,3%).