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Salud
19/02/2026 | Hace 4 horas

Un ensayo clínico mostró eficacia en una vacuna personalizada contra el cáncer de mama más agresivo

Un ensayo clínico mostró eficacia en una vacuna personalizada contra el cáncer de mama más agresivo
Un estudio de Nature publicó los primeros resultados de una vacuna de ARN mensajero que apunta a controlar el cáncer de mama triple negativo, el subtipo más agresivo de la enfermedad.

Miles de mujeres reciben cada año el diagnóstico de cáncer de mama triple negativo, una de las formas más agresivas y difíciles de tratar de la enfermedad. En la mayoría de los casos, el riesgo de recaída se mantiene elevado incluso después de completar cirugía, quimioterapia y radioterapia.

Un grupo internacional de investigadores acaba de publicar en la revista Nature los primeros resultados de una estrategia experimental que busca cambiar este panorama: una vacuna personalizada de ARN mensajero capaz de activar el sistema inmunitario para reconocer y eliminar las células tumorales. El nuevo enfoque demostró en un ensayo clínico que puede inducir respuestas inmunitarias sólidas y prolongadas, y mantener a la mayoría de las pacientes libres de recaída durante años, lo que marca un hito en la búsqueda de tratamientos más efectivos y específicos para este subtipo de cáncer.

La propuesta de vacuna de ARN mensajero no apunta a la prevención, sino al tratamiento específico de cada caso. El proceso inicia con la secuenciación del tumor, donde los científicos identifican hasta 20 neoantígenos únicos de cada paciente. Estos se incorporan a una fórmula de ARN mensajero que instruye al sistema inmunitario para reconocer y atacar las células malignas. El objetivo es claro: “Apoyar al sistema inmune para que pueda combatir al tumor y también evitar recaídas futuras”, explicó Uğur Şahin.

Cada vacuna se elabora en un plazo promedio de 69 días desde la biopsia, lo que permite adaptarla a las mutaciones concretas del tumor tratado. Las pacientes reciben ocho dosis estándar tras la cirugía y la quimioterapia, integrando la inmunización como complemento de los tratamientos convencionales, según el estudio.

“​El desarrollo de esta vacuna no constituye un tratamiento genérico, sino un producto de diseño único para cada paciente. Este proceso conlleva un desafío técnico y clínico: se requiere realizar una biopsia, extraer el ADN tumoral, realizar una secuenciación genómica de ese tumor específico y, a partir de allí, desarrollar la vacuna”, coincidió Sergio Rivero (MN128318), oncólogo clínico especialista en cáncer de mama del Instituto Fleming.

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