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Salud
19/02/2026 | Hace 3 horas

La detección temprana y las nuevas tecnologías transforman el control de la diabetes tipo 1

La detección temprana y las nuevas tecnologías transforman el control de la diabetes tipo 1
Una revisión de estudios publicada en JAMA Network confirma el rol clave de los autoanticuerpos y detalla avances en monitoreo y tratamiento que mejoran el control glucémico

La diabetes tipo 1 representa entre el 5% y el 10% de todos los casos de diabetes y se caracteriza por la presencia de unos particulares anticuerpos en el organismo.

Estos anticuerpos, llamados antiislotes son proteínas producidas por el sistema inmunitario que atacan por error las células beta del páncreas, encargadas de producir insulina. Y además, son los principales marcadores de la diabetes tipo 1 (autoinmune), presentándose en más del 95% de los diagnósticos iniciales.

Esta enfermedad genera la destrucción autoinmune de las células beta productoras de insulina en el páncreas, lo que provoca finalmente la deficiencia de insulina.

Afecta aproximadamente a 2 millones de personas en EEUU y a 8,4 millones en todo el mundo, y se asocia con complicaciones microvasculares y macrovasculares como retinopatía, nefropatía, neuropatía y enfermedad cardiovascular.

“Entre el 90% y el 95% de las personas con diabetes tipo 1 tienen al menos 1 autoanticuerpo cuando se les diagnostica diabetes”, describe una revisión de estudios científicos realizada por los doctores Laura Jacobsen y Desmond A. Schatz, publicada en la revista médica JAMA Network.

El estudio fue destacado en la red social X por el prestigioso cardiólogo Eric Topol, quien afirmó que se trata de “una nueva revisión estelar sobre la diabetes autoinmune tipo 1“.

En el trabajo científico, los expertos afirmaron que estos autoanticuerpos incluyen los que son contra la insulina, la descarboxilasa del ácido glutámico 65, el insulinoma asociado a 2 y los autoanticuerpos contra el transportador de zinc 8, y están ausentes en la diabetes tipo 2 o la diabetes monogénica (una forma menos frecuente de diabetes causada por una única variante genética).

“Estos autoanticuerpos están presentes antes de que se desarrollen los síntomas clínicos y pueden identificar las primeras etapas de la diabetes tipo 1. Hasta el 44% de los niños y el 23% de los adultos con diabetes tipo 1 presentan cetoacidosis relacionada con la diabetes. La diabetes tipo 1 se diagnostica con mayor frecuencia entre los 10 y los 14 años, pero la edad media de diagnóstico en EEUU es de 24 años”, destacaron los investigadores.

Las personas con diabetes tipo 1 requieren un reemplazo de insulina de por vida, que puede administrarse mediante inyección subcutánea o bomba de insulina. Los regímenes de insulina que imitan la fisiología normal incluyen insulina basal de acción prolongada, administrada una o dos veces al día, e insulina en bolo de acción rápida, administrada antes de las comidas con carbohidratos y durante los períodos de hiperglucemia.

“Ensayos clínicos aleatorizados han demostrado que los monitores continuos de glucosa con bombas de insulina, que ajustan automáticamente la administración de insulina en función de los niveles de glucosa, reducen la hipoglucemia y mejoran los niveles de hemoglobina A1c (la mayor mejora se observa en aquellos con niveles iniciales más altos)”, precisaron los expertos.

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