Aún con el retraso que le representa haber aceptado un cambio en la redacción original, por lo que el proyecto tendrá que ser votado nuevamente en el Senado, el Gobierno estima que tiene apoyos suficientes para garantizarse la media sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
El clima dentro del recinto tuvo paralelismos con la conflictividad que se vivía en las inmediaciones del Congreso, en donde la movilización que acompañó al paro nacional terminó con 8 personas detenidas y seis heridos por el protocolo de las fuerzas de seguridad. En la Cámara, los legisladores más opositores al Gobierno avanzaron contra el atril de Martín Menem luego de que apruebe a mano alzada el plan de labor (que contempla la metodología de votación). Ese inicio tenso incluyó la entrega de cadenas de Horacio Pietragalla a Menem y un cruce entre Lilia Lemoine (La Libertad Avanza) y Florencia Carignano (Unión por la Patria), cuando la peronista comenzó a desconectar los cables del equipamiento de los taquígrafos.
El quorum de la sesión se dio por el apoyo que tuvo La Libertad Avanza del PRO, la UCR y los oficialismos de Tucumán, San Juan, Catamarca, Misiones y Salta. En ese marco, cuentan que tienen unos 133 votos (se precisan 127 con la totalidad de la Cámara presente) para la aprobación del proyecto, luego de haber removido el artículo 44 que sancionaba con la quita del pago de haberes a los trabajadores que hayan solicitado licencia por enfermedad. El oficialismo ya no oculta que fueron ellos mismos los que la incluyeron, lo que los empujó a acelerar aprobaciones para acomodar la sanción de la ley antes del discurso presidencial en el Congreso, el 1° de marzo.
La duda ahora aparece en el artículo 58 del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que establece un esquema compuesto por el 3% del salario de los trabajadores a una cuenta de inversiones que sería utilizada para el pago de indemnizaciones. Para robustecer su posición, desde el oficialismo aseguran que hubo un trabajo directo del ministro Diego Santilli con la Gobernación de Córdoba, que repercutió en la ausencia de tres de los seis representantes de ese distrito (García Aresca, Schiaretti y Torres) que se manifestaron públicamente en contra de la FAL y conforman la bancada de Provincias Unidas.
“Las veces que hicimos oposición verdadera acá fue porque había cohesión y comunicación entre todos los bloques que estamos en contra de Milei. Ahora no hay ni un grupo de Whatsapp”, plantearon para Ámbito justamente desde el espacio provincialista, resignados a la sanción de la totalidad del proyecto. La última jugada que intentaron desde el peronismo fue convocar a una moción de orden -que obliga a votar al instante- cuando no había quorum en la Cámara, con la intención que se caiga la sesión. Sin embargo, Martín Menem prorrogó el tratamiento y le dio la palabra a la oficialista Silvana Giudici, quien aletargó su intervención hasta recuperar la mayoría presente en el recinto.
El optimismo libertario es tal que ya hubo una convocatoria para el Senado para este viernes 20 de febrero a las 10 horas, con el objetivo de avanzar en la aprobación del dictamen de reforma laboral y lograr convertirla en ley el próximo 27 de febrero.