El vencimiento del acuerdo laboral que regía hasta el 28 de febrero dejó a cientos de obreros de la fábrica Topper en un estado de incertidumbre que se agrava día a día. Según informó el secretario gremial de UTICRA Aguilares, Jorge Gaspar Fugaracho, aunque los empleados se presentaron a cumplir la jornada completa, la empresa no dispondría de los insumos suficientes para sostener la producción durante toda la semana.
Asambleas y movilización gremial
Ante la falta de certezas sobre la continuidad laboral y la provisión de materiales, el gremio convocó a asambleas con los trabajadores. Las reuniones tuvieron carácter informativo y de deliberación: se analizaron las condiciones actuales, se comunicaron las gestiones iniciadas y se acordaron pasos a seguir en caso de que la situación se profundice. El objetivo central del sindicato es preservar los puestos de trabajo y evitar suspensiones o despidos.
Gestiones ante el Gobierno provincial
Desde UTICRA Aguilares indicaron que se encuentran gestionando una reunión con autoridades del Gobierno de Tucumán para exponer la situación de la planta y explorar alternativas que permitan garantizar la continuidad laboral. Las gestiones buscan, además, analizar posibles instrumentos —como asistencia transitoria, mediación o apoyo logístico— que mitiguen el impacto económico y social en la comunidad local.
Impacto local y preocupaciones
La planta de Aguilares constituye una de las principales fuentes de empleo del sur tucumano. Por eso, el parcial desabastecimiento de insumos y la ausencia de un nuevo acuerdo no solo afectan la rutina laboral: generan inquietud entre cientos de familias que dependen directamente de los salarios de la fábrica. En la localidad se percibe un clima de expectativa y preocupación por las consecuencias que una prolongada interrupción de la producción podría provocar en la economía familiar y en el tejido social.