La Justicia resolvió prorrogar por 33 días la prisión preventiva de Santiago Leonel Budini (22), imputado por el homicidio de Federico Toledo (20) y por el intento de homicidio de un amigo de la víctima, en un violento episodio ocurrido a la salida de un boliche en la capital tucumana.
La medida fue dispuesta este viernes durante una audiencia en la que intervino la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale y representada por el auxiliar de fiscal Miguel Fernández. Desde el Ministerio Público Fiscal habían solicitado una extensión de dos meses al considerar que persisten riesgos procesales, tanto de fuga como de entorpecimiento de la investigación.
En ese sentido, el representante fiscal hizo hincapié en la actitud que habría tenido el imputado luego del hecho, lo que —según sostuvo— evidencia la posibilidad de evasión. Además, indicó que el plazo requerido era razonable para avanzar hacia la apertura de la causa a juicio, teniendo en cuenta que aún resta incorporar un informe del Departamento de Análisis Criminal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
Sin embargo, la jueza interviniente resolvió hacer lugar parcialmente al pedido y fijó la prórroga por 33 días, al considerar los testimonios pendientes de producción, entre ellos el de una prima hermana, que podrían resultar determinantes para la causa.
Antes de la resolución, se escucharon las palabras del padre de la víctima y del joven que sobrevivió al ataque. Ambos reclamaron justicia y expresaron el profundo impacto que dejó el hecho. “El daño que nos hizo es irreparable y cada día que pasa es peor para nosotros”, manifestó el padre de Toledo. Por su parte, el amigo herido sostuvo: “Quiero pedir justicia para mi amigo”.
De acuerdo con la teoría del caso planteada por la fiscalía, el hecho ocurrió el 20 de septiembre de 2025, alrededor de las 6 de la mañana, cuando Federico Toledo y un grupo de amigos salían de un local bailable ubicado sobre avenida Sarmiento al 1200. En ese momento, se habría iniciado una discusión con Budini.
Siempre según la acusación, el imputado —quien tendría conocimientos en disciplinas como boxeo, taekwondo y artes marciales mixtas— se habría representado la posibilidad de causar la muerte con sus golpes, pero aun así avanzó con la agresión. Primero atacó a un amigo de Toledo, provocándole la caída, politraumatismos y la fractura de la nariz. Luego, le asestó un golpe de puño en el rostro a la víctima, quien cayó pesadamente al suelo y falleció en el lugar como consecuencia del impacto.
Budini permanece imputado por homicidio simple con dolo eventual, en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa, mientras la causa avanza hacia su elevación a juicio.