En un control vial realizado en el Puesto de Control «Trancas», agentes de la Gendarmería Nacional detectaron un cargamento de estupefacientes oculto entre cajas de limones que circulaban en un semirremolque. La inspección formó parte de los procedimientos habituales de seguridad y control en rutas nacionales y estuvo a cargo de funcionarios dependientes del Escuadrón 55.
Durante la revisión del vehículo, los gendarmes encontraron bolsas tipo arpilleras ocultas entre la fruta. En el interior de esas bolsas hallaron 100 kilogramos de cannabis sativa y 52 kilogramos de una sustancia blancuzca —presuntamente cocaína—, asimismo acondicionadas dentro de bolsas tipo arpillera.
Como resultado del operativo, dos personas fueron aprehendidas y quedaron a disposición de la autoridad judicial competente. El cargamento y el vehículo fueron secuestrados para continuar con las pericias correspondientes, que incluirán análisis de laboratorio para la identificación definitiva de la sustancia blanca y el relevamiento documental y judicial sobre el transporte.
La incautación se enmarca en los constantes controles en rutas destinados a combatir el tráfico de drogas y la utilización de cargas comerciales como método de ocultamiento. Las fuerzas mantienen la investigación para determinar el origen del envío, la ruta seguida y la eventual vinculación de los detenidos con redes de narcotráfico.