El efectivo debió ser retirado en camilla y con cuello ortopédico tras sufrir golpes en la cabeza y el abdomen.
El incidente ocurrió cuando un grupo de manifestantes intentó ingresar al edificio para presentar un petitorio ante la falta de atención médica, en el marco de un paro nacional de 72 horas de médicos de cabecera. La situación derivó en empujones, desorden y la intervención policial.
Sobre lo sucedido existen versiones contrapuestas: desde la Policía sostienen que el agente fue agredido, mientras que manifestantes aseguran haber sido empujados y golpeados.
La protesta se realizó en rechazo a una resolución que, según denuncian los profesionales, reduce significativamente sus ingresos y afecta a unos 300 médicos, lo que derivó en la suspensión de prestaciones.
Tras los incidentes, la situación se normalizó y la manifestación continuó en las inmediaciones.