En las últimas horas, las amenazas de tiroteo en varias escuelas de la Argentina parecen haber tomado un perfil viral que preocupa a las autoridades y los padres de los alumnos, que se encuentran desbordados ante una situación que no tiene nada de “graciosa” ni “divertida”.
Este fenómeno, que inundó los portales y programas de noticias durante esta semana, ha cobrado una fuerza alarmante recientemente y ahora se lo conoce mediáticamente como la “Ola de amenazas virales” o el reto de “Mañana tiroteo”.
Por supuesto, no es un reto con un nombre único y oficial, sino una tendencia de imitación que se propaga principalmente a través de TikTok e historias de Instagram.
Cómo funcionan estos preocupantes retos virales
El desafío consiste en publicar mensajes intimidantes —ya sea en redes sociales o mediante grafitis en los baños de los colegios— anunciando una masacre para una fecha específica.
El mensaje típico suele ser una frase corta como “Mañana tiroteo, no vengan” o “El 22/04 no se salva nadie”. A menudo se acompaña con fotos de armas (reales, de aire comprimido o bajadas de internet) y emojis de risas, para intentar darle un tono de “broma pesada” o desafío a las autoridades.
Aunque las amenazas de bomba son un problema histórico en Argentina, esta nueva ola se distingue por el efecto imitación, es decir, se cree que se disparó tras un incidente real o una amenaza muy viralizada en una escuela específica (como el caso reciente de San Cristóbal).
Los adolescentes replican la amenaza para ver la reacción de la comunidad, lograr la suspensión de clases o simplemente por la “adrenalina” de ver su mensaje en los noticieros.
Consecuencias de las “amenazas de tiroteo”
A pesar de que la mayoría de estos mensajes terminan siendo falsas alarmas, el impacto es real y grave: las escuelas se ven obligadas a aplicar los protocolos de seguridad, llamar a la división de explosivos, evacuar edificios y, en muchos casos, suspender las clases.
Como vimos en el caso de la Técnica N°1 de Carapachay, la justicia no lo toma como una broma. Los menores pueden ser demorados y sus padres deben enfrentar causas legales por “intimidación pública”.
En varias provincias, como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, algunas instituciones han comenzado a implementar la revisión de mochilas en el ingreso.
El preocupante rol de las redes sociales
Las autoridades han detectado que estos mensajes suelen circular primero en chats cerrados de WhatsApp o microgrupos, donde el “filtro adulto” no existe, y luego saltan a las historias de Instagram para generar impacto masivo.
Por ello, la Policía Informática está rastreando las direcciones IP de estas publicaciones. En lo que va de abril de 2026, ya se han realizado múltiples allanamientos en el Gran Buenos Aires vinculados estrictamente a este “reto”.