La investigación por la muerte de Jonathan Rodríguez sumó ayer miércoles un nuevo avance judicial con el allanamiento de la comisaría de Simoca, en el marco de la causa que intenta determinar qué ocurrió durante las horas en que el joven estuvo bajo custodia policial antes de ser internado en grave estado.
La medida fue ordenada por el juez Marco Núñez Campero, del Colegio de Jueces Penales del Centro Judicial Monteros, con el objetivo de incorporar pruebas consideradas clave para el expediente. En la dependencia trabajó personal del Ministerio Público Fiscal, que llevó adelante distintas tareas investigativas.
En paralelo, para esta jornada también estaban previstos los traslados de las personas que permanecían alojadas en la seccional el día del hecho. Sus testimonios podrían resultar determinantes para reconstruir lo sucedido en el interior de la dependencia policial.
Además, fueron citados a declarar integrantes del personal de salud que asistieron a Rodríguez en el Hospital Gómez Lluecas, adonde ingresó en estado crítico antes de ser derivado a un centro de mayor complejidad.
La causa continúa avanzando mientras la Justicia busca esclarecer las circunstancias en las que Jonathan Rodríguez sufrió las lesiones que terminaron provocando su muerte.