En un clima marcado por tensiones internas y reclamos del sector, Sandra Maldonado asumió como nueva presidenta del Ente Cultural de Tucumán, en reemplazo de Humberto Salazar, quien dejó el cargo tras cuestionamientos por parte de trabajadores.
El acto se realizó en el Teatro San Martín y fue encabezado por la ministra de Educación, Susana Montaldo, de quien depende el organismo. La designación se produce luego de semanas de protestas en las que se denunciaron “falta de gestión, vaciamiento y abandono” en el área cultural.
En su primer mensaje, Maldonado dejó en claro el rumbo de su gestión: “Tomo este desafío con mucha responsabilidad. Vamos a poner toda mi idoneidad en este cargo y mi impronta principalmente va a ser el diálogo y la cercanía”, afirmó.
La funcionaria adelantó que iniciará una etapa de diagnóstico para conocer el estado real del organismo: “Quiero hablar con cada uno de los cuerpos estables y con los encargados de los museos para conocer su situación”, sostuvo.
Además, buscó llevar tranquilidad al personal en medio del conflicto interno y convocó a una reconstrucción colectiva: “Vamos a trabajar en equipo, en paz, con respeto y dialogando para buscar alternativas y gestionar recursos”.
En su discurso, también destacó el rol social de la cultura en tiempos complejos: “La cultura somos todos… es lo que sentimos, lo que vivimos. Es también lo que soñamos, y vamos por ese sueño”, expresó.
Por su parte, Montaldo definió el cambio como el inicio de un nuevo ciclo institucional: “Se viene una nueva etapa del Ente Cultural”, afirmó, al tiempo que valoró el perfil artístico de la nueva presidenta.
La ministra también contextualizó la situación del organismo en el marco de las restricciones presupuestarias: “El país atraviesa dificultades económicas y eso impacta en las provincias y en todas las áreas de gobierno”, explicó.
Finalmente, relativizó la salida de Salazar al señalar que responde a los tiempos propios de la gestión pública: “En la política hay etapas, y cuando se entiende que un ciclo se cumplió, se producen estos cambios”.
Con trayectoria como docente, coreógrafa y gestora cultural, Maldonado asume en un escenario desafiante, con el objetivo de recomponer vínculos, ordenar el organismo y devolver previsibilidad al sector cultural tucumano.