El gobernador Osvaldo Jaldo supervisó ayer martes los avances de la obra de protección y reconstrucción del puente sobre el río Chirimayo, ubicado sobre calle San Martín en la ciudad de Concepción, una intervención considerada estratégica para restablecer la conectividad y reforzar la seguridad de los barrios cercanos.
Los trabajos son ejecutados de manera conjunta por la Dirección Provincial del Agua y la Dirección Provincial de Vialidad, bajo la órbita del Ministerio de Obras Públicas, tras los daños provocados por las intensas lluvias registradas durante el último verano.
Durante la recorrida, el mandatario destacó la urgencia de la intervención y el impacto directo que tendrá para los vecinos.
“Esta es una obra que sí o sí había que hacer rápido porque este puente lo utilizan muchos vecinos que hoy tienen que dar vueltas importantes para llegar a sus hogares”, sostuvo.
Jaldo remarcó además que la obra se ejecuta con fondos provinciales y por administración, lo que permite optimizar recursos y acelerar los tiempos.
“La Provincia ha invertido no solo en la reconstrucción del puente, sino también en las defensas para proteger uno de los estribos y en el encauce del río Chirimayo para resguardar a los vecinos de la zona”, afirmó.
La inversión destinada a esta intervención ronda los $500 millones y, según estimó el gobernador, podría estar finalizada y habilitada dentro de los próximos 7 a 10 días.
Desde el área técnica, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, informó que la obra presenta actualmente un avance del 70%.
Los trabajos incluyen movimiento de suelo, encauce del río, protección de márgenes y reconstrucción del estribo afectado, mediante la colocación de gaviones, colchonetas de protección y hormigón estructural.
Hasta el momento, se ejecutaron más de 600 metros cúbicos de piedra embolsada, 50 metros cúbicos de hormigón y se emplearon más de 500 horas de maquinaria pesada.
La intervención busca no solo restablecer el tránsito sobre una de las arterias más importantes de Concepción, sino también brindar una solución definitiva ante futuras crecidas del río, protegiendo a los barrios ubicados en las inmediaciones del cauce.