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Salud
08/06/2026 | Hace 2 horas

Salud pública en riesgo: más del 70% de los adolescentes argentinos consume alcohol

Salud pública en riesgo: más del 70% de los adolescentes argentinos consume alcohol
La edad promedio de inicio es de 13 años, y la prevalencia del consumo en esta franja etaria es una de las más altas de toda América.

En Argentina, más del 70% de los adolescentes de entre 12 y 17 años consumen alcohol. La edad promedio de inicio es a los 13 años, y la prevalencia de consumo en este grupo etario se sitúa entre las más altas de América. Estas cifras obligan a una reflexión sobre las causas culturales, las consecuencias sanitarias y las respuestas públicas y familiares necesarias.

Estadísticas y patrones de consumo
Los datos disponibles muestran una realidad preocupante en contextos escolares y sociales:

Cerca del 72% de los estudiantes de nivel secundario ha consumido alcohol, con una frecuencia importante de episodios de atracón o binge drinking (ingesta de cinco o más tragos en poco tiempo).
Inicio temprano: Un 71,5% de los jóvenes comienza a beber antes de los 15 años.
Impacto neurológico: Especialistas advierten que el cerebro adolescente, en pleno desarrollo, es particularmente vulnerable a los efectos del alcohol, con riesgos de daños cognitivos y cambios en el comportamiento a largo plazo.

La voz de los especialistas

El médico toxicólogo y director del Hospital Fernández, Carlos Damín, ha señalado con firmeza la magnitud del fenómeno: “Somos el tercer país consumidor de alcohol de toda América, después de Dominica y Estados Unidos. Pero cuando miramos lo que ocurre con los adolescentes, de 12 a 17 años, somos el primer consumidor del continente.” Añadió que “la prevalencia de consumo de alcohol en la Argentina es la primera en toda América para ese rango etario. El 70% de los adolescentes, según datos oficiales de la Sedronar, consume alcohol en la secundaria, a pesar de la prohibición clara y concreta.”

Para Damín, las raíces del problema son culturales: “El argentino medio consume alcohol. Tenemos una prevalencia de consumo del 87% en la sociedad, por lo tanto, es muy alta.” Y resaltó una norma ética y sanitaria: “Un adolescente de menos de 18 años no debería tomar alcohol, y el 70% de los argentinos de esa edad lo hace.”

Políticas públicas y prioridades presupuestarias

El especialista vincula la elevada consumición juvenil a una insuficiente inversión en prevención: “Nuestra política en los últimos cien años, similar a la de Estados Unidos, es una apuesta a la lucha contra la oferta. Ponemos mucho dinero en la lucha contra el narcotráfico, en lugar de ponerlo en la lucha contra la demanda.” En ese sentido, ilustró la disparidad presupuestaria: “La Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico tiene cerca de mil quinientos millones de dólares de presupuesto, y la Sedronar, que es la de prevención y asistencia, veinte millones. Mil quinientos contra veinte.”

El papel de la familia y del ejemplo social

Ante esta realidad, Damín subrayó la centralidad de la familia en la prevención: “Si nosotros no tenemos una actitud de cuidado de la salud, donde la salud es un valor importante a cuidar, el chico no tiene dónde aprenderlo. Cuando sale, le decimos: ‘Cuídate’, y no tiene sustento la palabra.” Para el médico, el ejemplo cotidiano pesa más que las palabras: “Los chicos nunca hacen lo que nosotros les decimos; lo que nosotros hacemos, nos copian.”

El mapa del consumo de alcohol en adolescentes argentinos combina cifras contundentes, advertencias médicas y una discusión sobre prioridades públicas y valores familiares. La narrativa que dejan estos datos plantea un desafío: si la sociedad reconoce el problema, deberá decidir cómo redistribuir recursos, reforzar la prevención y construir entornos —familiares, escolares y comunitarios— donde la salud sea un valor aprendido y practicado.

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