Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el miércoles a Venezuela, según confirmó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento telúrico provocó momentos de tensión en distintas regiones del país y motivó la emisión de una alerta de tsunami para Aruba, Curazao y Bonaire, mientras las autoridades evalúan el impacto del fenómeno.
De acuerdo con el organismo estadounidense, el sismo tuvo su epicentro a unos 28 kilómetros de Morón, en el estado Carabobo, y se produjo a una profundidad aproximada de 13 kilómetros, una característica que favoreció que el temblor se sintiera con gran intensidad en superficie.
El movimiento fue percibido con fuerza en Caracas, donde numerosos edificios fueron evacuados de manera preventiva y cientos de personas abandonaron viviendas y oficinas en medio de escenas de pánico. También hubo reportes de que el sismo se sintió en otras regiones venezolanas e incluso en sectores de Colombia.
Tras el terremoto principal se registraron varias réplicas, lo que incrementó la preocupación entre la población y mantuvo en alerta a los organismos de emergencia. En paralelo, el sistema de monitoreo de tsunamis emitió una advertencia para las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire, ante la posibilidad de olas peligrosas en sectores costeros cercanos al epicentro.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no informaron víctimas fatales ni personas heridas, mientras continúan las inspecciones para determinar si existen daños estructurales en viviendas, edificios e infraestructura pública.