La pobreza volvió a crecer en el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, elaborado sobre la base de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. La indigencia también aumentó y llegó al 6,5%, marcando un freno en la tendencia descendente que se había consolidado desde fines de 2024.
En comparación con el último trimestre de 2025, la pobreza subió 0,1 puntos porcentuales y la indigencia 0,4 puntos, aunque ambas mediciones continúan por debajo de los niveles registrados en igual período del año pasado, cuando se ubicaban en 31,4% y 6,9%, respectivamente.
El relevamiento también estimó que alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron en situación de pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026, períodos comparables por no estar afectados por el pago del aguinaldo.
Para Agustín Salvia, director del ODSA, el deterioro responde a una combinación de factores. Entre ellos, señaló la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos frente al aumento de la Canasta Básica, el crecimiento de la informalidad laboral, una distribución desigual de la recuperación económica, la desaceleración de la actividad, el menor impacto de las transferencias sociales y el incremento de los gastos fijos de los hogares.
“La evidencia sugiere que existe un cambio de tendencia respecto de la fase de recuperación registrada durante 2025”, advirtió, por su parte, la consultora ExQuanti al analizar los resultados.
El informe también mostró fuertes diferencias entre los principales centros urbanos. Concordia (52,5%), Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%) registraron las tasas de pobreza más elevadas. En tanto, Gran Resistencia encabezó el ranking de indigencia con un 24,3%, seguida por Concordia, Posadas, Gran Santa Fe y Corrientes.
Desde el ODSA remarcaron que una reducción sostenida de la pobreza dependerá de que el crecimiento económico genere empleo formal, productivo y mejor remunerado. Sin embargo, advirtieron que la recuperación sigue siendo desigual, con sectores como el agro, la energía y la minería en expansión, mientras la industria, la construcción y el comercio continúan mostrando signos de debilidad.