La cantidad de nacimientos en Tucumán registró una caída del 45% entre 2014 y 2024, en sintonía con el marcado descenso de la natalidad observado en todo el territorio argentino. Los datos provienen del informe elaborado por UNICEF Argentina titulado “Monitor de la niñez y la adolescencia. Natalidad en Argentina: descenso reciente y perspectivas”, que analiza la evolución de los nacimientos y los cambios demográficos registrados durante la última década.
Magnitud de la caída y variaciones provinciales
La retracción en Tucumán es significativa y ubica a la provincia entre aquellas donde el descenso fue más pronunciado. A nivel nacional, los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, lo que representa una disminución del 47%. Esta tendencia se reflejó también en una reducción histórica de la fecundidad, que actualmente se sitúa en torno a 1,5 hijos por mujer, uno de los registros más bajos en la historia demográfica del país.
La evolución no fue homogénea: mientras que Santa Cruz encabezó la caída con un 56%, la Ciudad de Buenos Aires y Jujuy registraron reducciones del 53%. En el otro extremo, Misiones tuvo una disminución del 33%, Santiago del Estero del 35%, y tanto Santa Fe como Chaco registraron bajas del 37%.
Causas sociales, económicas y educativas
El descenso de la fecundidad responde a múltiples factores sociales, económicos y culturales. Entre ellos destacan la marcada caída de los embarazos adolescentes y la tendencia a postergar la maternidad hacia edades más avanzadas. Asimismo, las dificultades para acceder a una vivienda, la precariedad laboral y las responsabilidades asociadas al cuidado influyen en las decisiones reproductivas de las familias.
El informe también documenta una relevante brecha entre los hijos que las personas desean tener y los que finalmente tienen. Especialistas citados señalan que una proporción importante de las mujeres que concluyeron su etapa reproductiva no alcanzó la cantidad de hijos que esperaba, en gran parte por obstáculos económicos y de estabilidad social.
El nivel educativo aparece como otro determinante: las tasas de fecundidad son más bajas entre las mujeres que completaron el secundario o alcanzaron estudios superiores, y más altas entre quienes no finalizaron la educación primaria o secundaria.
Implicancias para las políticas públicas
Las proyecciones demográficas anticipan que la cantidad de niños y niñas seguirá disminuyendo en los próximos años. Según estimaciones citadas en el informe, para 2036 Argentina podría tener alrededor de un millón menos de niños y niñas que en la actualidad. Ese panorama plantea la necesidad de replantear las políticas destinadas a la primera infancia y la distribución de recursos públicos.
Para provincias como Tucumán, el desafío pasa por aprovechar la transformación demográfica para fortalecer la calidad de los servicios y mejorar la infraestructura destinada a las infancias, sin perder de vista la corrección de desigualdades territoriales y las condiciones que impiden a las familias concretar sus proyectos de maternidad y paternidad. En ese sentido, los gobiernos deberán adaptar estrategias locales para garantizar el acceso a salud, educación, cuidados y otros servicios destinados a las infancias, atendiendo las necesidades específicas de cada territorio.
El descenso de la natalidad configura, así, un escenario complejo: abre oportunidades para reorientar recursos y mejorar la calidad de las políticas públicas, al mismo tiempo que exige respuestas concretas frente a las barreras económicas y sociales que limitan la realización de los proyectos reproductivos de las familias argentinas.