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Clima
18/09/2026 | Hace 31 minutos

Cayeron un 42% las reservas mundiales de agua dulce durante 2025

Cayeron un 42% las reservas mundiales de agua dulce durante 2025
Los datos provienen de un informe elaborado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y publicado por el diario británico The Guardian.

La crisis climática está transformando el ciclo del agua a escala global. En 2025, uno de los años más cálidos de los que se tiene registro, solo alrededor de un tercio de los ríos del planeta operó dentro de rangos normales de caudal, mientras que el 36% de las cuencas fluviales registró flujos por debajo o muy por debajo de lo normal, y el 21% presentó flujos superiores a la media. Los datos surgen de un informe elaborado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y publicado por el diario británico The Guardian, basado en simulaciones de 13 modelos hidrológicos globales alimentados con información meteorológica observada.

El informe evaluó el ciclo hídrico completo: caudales fluviales, aguas subterráneas, evaporación, transpiración, almacenamiento de agua en tierra, y nieve y hielo. La conclusión central es que las reservas mundiales de agua dulce —glaciares, lagos, ríos, napas freáticas, humedad del suelo y agua en la vegetación— se ubicaron un 42% por debajo de los niveles normales durante el año pasado.

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, describió el fenómeno como el vaciamiento de una cuenta de ahorros global. “El almacenamiento terrestre de agua a escala mundial muestra una tendencia decreciente desde 2014-2016, una señal persistente que ya lleva una década”, afirmó en declaraciones recogidas por The Guardian.

Las pérdidas de hielo glaciar en 2025 fueron las mayores desde los años noventa

La situación de los glaciares agrava el panorama. En 2025, por cuarto año consecutivo, las 19 principales regiones glaciares del mundo perdieron masa de hielo, y las pérdidas más recientes son también las más intensas desde que existen registros sistemáticos. Solo en 2025, la pérdida de masa de hielo glaciar llegó a 400 gigatoneladas, una cantidad equivalente a un aumento de 1,1 milímetros en el nivel del mar global.

El director de Hidrología de la OMM, Wayne Jenkinson, calificó el estudio como un llamado a la acción ante un retroceso sostenido de los recursos hídricos. “Necesitamos redoblar los esfuerzos para mejorar nuestra comprensión de los recursos hídricos a nivel global. Esto exige mayor recolección e intercambio de datos; de esa manera aumentamos la comprensión y la protección para la vida y el bienestar de las personas”, señaló Jenkinson en declaraciones al diario.

El deterioro de los ríos ya tiene consecuencias económicas y sanitarias directas

El impacto de este deterioro no se limita al plano ambiental. Este verano, niveles históricamente bajos en el Danubio generaron una crisis energética sin precedentes en Hungría y Rumania: todos los reactores nucleares de ambos países, salvo uno, debieron apagarse por la imposibilidad de obtener agua para su refrigeración.

El Mississippi, fuente de agua potable para 50 municipios de Estados Unidos, enfrenta contaminación química que creó zonas muertas hipóxicas en el Golfo de México, pérdida de humedales por el aumento del nivel del mar, intrusión de agua salada y sequías periódicas.

Grandes ríos africanos como el Nilo, el Níger y el Zambeze también sufren contaminación grave y sequías inducidas por el clima, que reducen sus caudales y dañan los ecosistemas locales.

En Inglaterra, ningún río supera los estándares de salud ecológica y química general. El deterioro responde a aguas residuales sin tratar, contaminación agrícola, químicos persistentes y sobreextracción.

Entre 2021 y 2025, las cuencas más afectadas no tuvieron tiempo de recuperación entre eventos extremos

El informe de la OMM señala que, en ese período, se registraron flujos por debajo de lo normal de forma reiterada en porciones relevantes de las cuencas del Amazonas y del La Plata, en América del Norte, en el centro y este de África, en Asia Central y en el Medio Oriente.

En cada uno de esos cinco años, servicios meteorológicos e hidrológicos de todo el mundo documentaron inundaciones y sequías récord. Algunos territorios no tuvieron margen de recuperación entre un evento y el siguiente, según el informe.

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