Los expendedores volvieron a enfrentarse a un problema conocido: conservar las ventas en un contexto de cambio en las condiciones de abastecimiento. En las últimas semanas, algunas petroleras comenzaron a limitar las entregas de gasoil y, en distintas zonas del país, aplicaron aumentos de entre 3 y 5 por ciento, lo que tensionó el funcionamiento cotidiano de las estaciones.
Impacto operativo: administración del stock y pérdida de ventas
La dificultad no se agota en el precio al surtidor. Cuando una estación de servicio recibe menos combustible del que solicitó, debe racionar stock hasta la llegada del próximo camión. Esa restricción impide organizar las ventas con normalidad y atender la totalidad de la demanda. Si además sube el precio de reposición, las cuentas se complican aún más, afectando márgenes y la previsibilidad del negocio.
Una estacionalidad que complica: la cosecha en pleno funcionamiento
El momento del año agrava la situación. Con el inicio de la cosecha aumenta el movimiento de máquinas agrícolas, camiones y vehículos de carga. Para una estación ubicada en una zona productiva, contar con suficiente gasoil es fundamental para no perder ventas justo cuando crece la cantidad de clientes. La falta de abastecimiento en ese escenario tiene impacto directo sobre la actividad económica regional.
El debate llega al Congreso
El tema trascendió el ámbito comercial y llegó al Parlamento. En diálogo con Surtidores, el diputado nacional del peronismo Pablo Todero advirtió que podrían aparecer faltantes durante la cosecha y preguntó si pueden volver las limitaciones en las entregas, a pesar de que actualmente las empresas tienen libertad para importar, exportar y fijar precios.
Desde el oficialismo, Alfredo González compartió un gráfico de la consultora 1816 elaborado con datos oficiales que compara la evolución del petróleo Brent con el precio en dólares de la nafta Súper de YPF. Según ese análisis, el aumento del petróleo todavía no se trasladó de manera inmediata y completa a las estaciones de servicio, aunque el precio final combina otras variables: dólar, impuestos, costos de refinación y decisiones comerciales de cada petrolera.
Propuestas y alternativas: biocombustibles en la discusión
Dentro del arco legislativo, el diputado de Provincias Unidas Carlos Gutiérrez propuso una vía para mitigar el impacto: consideró que la reforma de la Ley de Biocombustibles aprobada por el Senado podría ayudar a moderar las subas de las naftas y el gasoil mediante una mayor participación de la producción nacional. Señaló que aumentar el porcentaje de biocombustibles, como ocurre en Brasil, permitiría cubrir una porción mayor de la demanda con producción argentina y depender menos del petróleo, además de abrir oportunidades para las PyMEs del sector.
Próximos pasos y expectativas del sector
Legisladores de distintos espacios adelantaron que incluirán el tema en la agenda. Mientras se define el camino político y regulatorio, los expendedores esperan medidas que les permitan asegurar las entregas y contar con mayor previsibilidad para organizar sus ventas, sobre todo en las zonas agrícolas donde la demanda es estacional y concentrada.