La Voyager 1, la nave construida por seres humanos que está más lejos de la Tierra, dejó de responder durante 48 horas cuando se encontraba a unos 24.000 millones de kilómetros del planeta. La señal volvió el 20 de octubre, pero la NASA todavía investiga qué provocó el problema.
La interrupción ocurrió durante dos intentos de contacto, el 18 y el 19 de octubre. La Red del Espacio Profundo, el sistema de grandes antenas que la NASA usa para hablar con naves espaciales, no pudo detectar la señal de radio de la sonda en ninguno de los dos casos.
La comunicación regresó 24 horas después del segundo intento. Desde entonces, la NASA volvió a estar en contacto con la Voyager 1, aunque sus ingenieros siguen tratando de entender qué pasó a una distancia tan grande.
La nave activó un sistema automático tras detectar un posible problema
Por ahora, el equipo sabe que un grupo de propulsores de la Voyager 1 se apagó y que entró en funcionamiento un sistema de respaldo. Los propulsores son pequeños motores que ayudan a orientar la nave en el espacio.