El impacto de las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei sobre el bolsillo de los argentinos quedó al descubierto en un nuevo trabajo estadístico elaborado por la consultora CEOP Latam, relevamiento nacional producido en forma exclusiva para minutouno.com y C5N.
El informe introduce una innovadora metodología de medición a través de tres índices específicos —bienestar económico, expectativas y situación laboral— estructurados en una escala de 0 a 100, donde el punto de equilibrio se ubica en 50.
Los resultados de la encuesta, presentada en vivo por Roberto Bacman, demuestran que el malestar social es generalizado, estructural y atraviesa transversalmente a los distintos sectores productivos y laborales del país.
Las prioridades de la sociedad: la economía monopoliza las preocupaciones
El estudio confirma que la economía continúa siendo la preocupación excluyente de la ciudadanía. Al contabilizar las respuestas de los encuestados:
Las cuatro problemáticas de índole económica (bajos sueldos e ingresos, falta de trabajo, pobreza e inflación) acumulan un total de 92,4 menciones cada 100 casos.
El 69,4% de la población menciona al menos uno de estos flagelos entre sus principales inquietudes cotidianas.
En la cima del ranking se ubican los bajos sueldos e ingresos (37,1%) y la falta de trabajo (29,5%), relegando a un plano secundario temas institucionales o políticos.
El termómetro del presente: el Índice de Bienestar Económico marca 33,7 puntos
El primer indicador del informe evalúa la situación actual de los hogares combinando cinco dimensiones críticas: cierre de mes, colchón financiero ante imprevistos, consumo, situación laboral y nivel de endeudamiento. Con un puntaje general de 33,7 sobre 100, el cuadro de situación refleja un profundo desequilibrio.
El peso del recorte: El consumo y la situación laboral figuran como los aspectos más castigados, con puntajes de 25,6 y 26,6 respectivamente. Como correlato directo, el 74,4% de los hogares reconoció haber recortado algún gasto cotidiano.
Segmentación del bienestar: Al analizar la escala de hogares, apenas el 33,3% se encuentra en mejora (18,8%) o estabilidad (14,5%).
En zona roja: El 66,7% restante transita la crisis en una situación negativa, dividida entre la caída moderada (28,7%), la tensión (29,3%) y la crisis aguda (8,7%), lo que ubica a uno de cada once hogares en una situación límite de emergencia financiera.
Expectativas a futuro: el pesimismo domina el horizonte social
El segundo índice elaborado por CEOP Latam mide las proyecciones de la sociedad para los próximos meses en materia de economía doméstica, situación nacional y empleo. El resultado se ubica en 34,7 puntos, consolidando un escenario donde el pesimismo se proyecta a largo plazo.
Todas las dimensiones evaluadas se encuentran por debajo de la línea de equilibrio (50). Los rubros más desalentadores son las expectativas sobre el trabajo en el país (30,9) y la economía del hogar (31,8).
El fenómeno de los “damnificados”: Al cruzar el presente de los hogares con sus expectativas futuras, el informe advierte que el 58,5% de la población total se ubica dentro del grupo de los “damnificados” (aquellos que están mal y proyectan que empeorarán).
En contrapartida, el segmento conocido como “los que aguantan” —el sector que atraviesa un mal presente pero mantiene expectativas positivas de mejora y sostiene el respaldo al modelo económico— representa apenas el 8% del total de la muestra.
El mercado laboral bajo la lupa: el ajuste recayó fuertemente sobre los asalariados
El tercer indicador se focaliza exclusivamente en la población ocupada (que representa el 70,4% de la muestra total) y arroja el resultado más bajo de todo el relevamiento: 30,3 puntos. La dimensión más golpeada resulta ser la evolución de la situación laboral en los últimos meses, que cae estrepitosamente a 22,3 puntos.
Un análisis pormenorizado por tipo de ocupación revela datos reveladores sobre dónde operó el principal ajuste económico:
Asalariados en blanco: Registran el índice laboral más bajo de todos los segmentos con 26,1 puntos, evidenciando una profunda percepción de deterioro en sus condiciones de trabajo.
Asalariados en negro: Se ubican inmediatamente después con un índice de 29,4 puntos, registrando además que el 64,1% no llega a fin de mes.
Cuentapropistas informales: Presentan un índice de 31,4 puntos, con un 60,6% de hogares que experimentan dificultades para cerrar las cuentas mensuales.
Empleadores y directores: Muestran los registros más altos de la tabla (41,9 puntos), donde solo uno de cada cuatro no llega a fin de mes.
De este modo, el informe exclusivo para minutouno.com y C5N concluye que, lejos de ser un refugio de estabilidad, tener un salario formal o informal se ha transformado en la principal señal de dónde ha golpeado con mayor dureza el ajuste económico actual.