Mientras los directivos de la Asociación de Prensa de Tucumán (APT) insisten en la necesidad de que todos los trabajadores de prensa por estar dentro de las tareas esenciales sean vacunados contra el coronavirus, desde el Gobierno Provincial todavía no dieron cumplimiento al compromiso asumido de atender la demanda de vacunas.
Para la APT también reviste importancia que sean inmunizados los empleados de la Obra Social de Prensa, que a diario cumplen con sus tareas y se exponen a contraer el virus. Y así quedó demostrado en las últimas horas, cuando los directivos se vieron obligados a cerrar las filiales de Monteros y Aguilares por el alto nivel de contagios que experimentó entre el personal.
Esto fue puesto de relieve la semana pasada por el presidente de la Obra Social de Prensa y secretario General de la APT, Oscar Gijena, quien señaló que “desde que se inició el plan de vacunación en la provincia hay sectores que todavía no fueron contenidos, Prensa se encuentra en esa situación, mientras que sí se aplicaron vacunas para personal de prepagas y otros sectores privados con menor flujo de afiliados”.
Gijena lamentó que las autoridades sanitarias no hayan podido todavía incorporar a los trabajadores del personal de la obra social en el calendario de inmunización.
A pesar de que los directivos de la APT trataron el tema con la ministra de Salud, Rossana Chahla, y el jefe Médico del Siprosa, Luis Medina Ruiz, el 28 de abril pasado, hasta la fecha no hay ninguna respuesta a los más de 200 pedidos formulados por medio de un expediente presentado al área sanitaria de la provincia.
“No tenemos ninguna respuesta. No entendemos por qué hasta la fecha no hemos conseguido que se vacune a los trabajadores de prensa y, en especial, a los trabajadores de la obra social que atienden los vacunatorios y oficinas de atención al público en donde se reciben unos 56 mil afilados”, apuntó Gijena.
El titular de la Obra Social de Prensa remarcó que “necesitamos unas 150 vacunas para el personal, con eso solucionamos este inconveniente. Entenderíamos si no hubiera vacunas y no se hubiera vacunado a nadie. Lo que no se explica es porque a algunos sí y otros no”.