Con 50 años y una extensa hoja de servicios en el fútbol rioplatense, Orfila asume con la misión explícita de recomponer el rumbo del “Santo”, inmerso en una racha negativa y alejado de los puestos de vanguardia en la Primera Nacional.
El currículum del entrenador recoge experiencias variadas y prolongadas en el fútbol argentino: pasó por Ferro Carril Oeste, Atlanta, Belgrano, Deportivo Morón, Almirante Brown, Temperley, Barracas Central y Gimnasia y Esgrima La Plata. A ese recorrido se suman etapas fuera de la Argentina, con ciclos en Defensor Sporting de Uruguay y en Cusco FC de Perú, última estación antes de su arribo a Tucumán.
En Cusco FC, Orfila tuvo la oportunidad de dirigir en la Copa Libertadores, desafío que potenció su exposición internacional aunque los resultados no lo acompañaron: en la fase de grupos compartida con Estudiantes de La Plata, Flamengo y el DIM, el equipo peruano sumó apenas un empate y encajó cinco derrotas. Esos registros quedan ahora como antecedente en la carta de presentación del técnico, que deberá capitalizar la experiencia para construir un proyecto más sólido en San Martín.
Orfila estará acompañado por Jonathan Botinelli y Guillermo Almada en el rol de ayudantes de campo, mientras que las tareas de preparación física quedarán bajo la responsabilidad de Diego Arias.
El flamante grupo de trabajo asumirá de inmediato un exigente reto de cara a lo que resta de la temporada. El principal desafío planteado por la dirigencia y el cuerpo técnico será trabajar con fuerza para recuperar la mística, la garra y la identidad que históricamente han caracterizado al fútbol profesional de la institución