Una mujer había solicitado presencia policial en la casa de su hermano, denunciando que él y su esposa se encontraban en peligro. Inmediatamente, un equipo salió de la citada dependencia hacia la vivienda de calle Zuviría al 3500 y al llegar, los propietarios, una pareja de 68 y 73 años, relataron el hecho. El hijo de ambos llegó al lugar con una actitud iracunda y comenzó a amenazarlos de muerte.
Con el permiso de las víctimas, los efectivos ingresaron al domicilio y encontraron al susodicho que se tornó aún más hostil al ver a los uniformados, hecho por el que debieron reducirlo, esposarlo y trasladarlo a la delegación.
Desde la Unidad Fiscal interviniente convalidaron el accionar de los policías y dispusieron que el agresor continúe alojado allí en calidad de aprehendido.