Política

Argentina recibió US$ 4.334 millones del FMI, que se incorporaron a las reservas

Argentina recibió US$ 4.334 millones del FMI, que se incorporaron a las reservas
Kristalina Georgieva consideró que "es un gran estímulo para el mundo y, si se usa con prudencia, una oportunidad única para combatir esta crisis sin precedentes". Los países emergentes y en desarrollo recibirán unos 275.000 millones de dólares.

La Argentina sumó el lunes a sus reservas el equivalente a US$ 4.334 millones en concepto de una nueva asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) que el Fondo Monetario Internacional comenzó a distribuir entre los países miembros, según su cuota de participación en el organismo multilateral.

Así lo confirmó esta tarde el Ministerio de Economía, al precisar que la Argentina recibió en total unos 3.055 millones de DEG, que convertidos a dólares equivalen a los US$ 4.334 millones.

En marzo pasado, el FMI resolvió realizar una asignación general de DEG por el equivalente a US$ 650.000 millones para reforzar la liquidez global afectada por la pandemia, complementando los activos de reserva de los 190 países miembros del Fondo.

En el caso de Argentina, cuya cuota representa el 0,67%, equivale hoy a US$ 4.334 millones que fueron depositados como reservas del BCRA y permitirán fortalecer la posición cambiaria del país.

En la mañana del lunes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) formalizó la asignación histórica de los US$ 650.000 millones en recursos para los países miembros que culminaron de votar la iniciativa el pasado 2 de agosto.

“La mayor asignación de derechos especiales de giro (DEG) de la historia, alrededor de US$ 650 mil millones, entra en vigencia hoy”, expresó la principal impulsora de la iniciativa, titular del FMI, Kristalina Georgieva, a través de un comunicado.

Georgieva consideró que “la asignación es una gran inyección de recursos para el mundo y, si se usa con prudencia, una oportunidad única para combatir esta crisis sin precedentes”.

Con ese dinero, la Argentina cuenta eventualmente con los fondos necesarios para cumplir con el pago de compromisos en dólares con los organismos internacionales para lo que resta del año.

Esa alternativa sería sólo en el caso de que no alcanzara antes un acuerdo con el FMI para reprogramar los vencimientos del préstamo por US$ 44.000 millones contraídos durante la administración de Mauricio Macri.

Los países emergentes y en desarrollo recibirán unos US$ 275.000 millones.

“La asignación de DEG proporcionará liquidez adicional al sistema económico mundial, complementando las reservas de divisas de los países y reduciendo su dependencia de una deuda interna o externa más cara”, agregó.

También ahondó Georgieva que “los países pueden utilizar el espacio proporcionado por la asignación de DEG para apoyar sus economías e intensificar su lucha contra la crisis”.

El Fondo, además, indicó que velará por la transparencia en el uso de los nuevos recursos.

“Para apoyar a los países y ayudar a garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, el FMI está proporcionando un marco para evaluar las implicaciones macroeconómicas de la nueva asignación, su tratamiento estadístico y gobernanza, y cómo podría afectar la sostenibilidad de la deuda”, expresó el organismo.

El FMI también proporcionará actualizaciones periódicas sobre todas las tenencias, transacciones y negociación de DEG, incluido un informe de seguimiento sobre el uso de DEG dentro de dos años.

Asimismo, el Fondo buscará una resignación de los recursos que hoy fueron adjudicados a países que los necesitan.

El camino más aceitado es el de la reasignación de recursos a países de bajos ingresos, algo que ya ocurrió en el pasado.

Aún queda pendiente la concreción de la iniciativa de darle forma a un mecanismo que ayude a los países medios.

Durante la pandemia, algunos miembros ya se han comprometido a prestar US$ 24.000 millones, incluidos 15.000 millones de sus DEG existentes, al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Reducción de la Pobreza del FMI, que ofrece préstamos en condiciones favorables a países de bajos ingresos, reveló el FMI.

“El FMI también está colaborando con sus países miembros sobre la posibilidad de un nuevo Fideicomiso de Resiliencia y Sostenibilidad, que podría utilizar DEG canalizados para ayudar a los países más vulnerables con la transformación estructural, incluida la confrontación de desafíos relacionados con el clima”, indicó el organismo.

Otra posibilidad podría ser canalizar los DEG para respaldar los préstamos de los bancos multilaterales de desarrollo, según indicaron.

Los DEG son un activo multilateral creado en 1969 por el FMI, cuyo valor es en base a una canasta de monedas, y complementa las reservas oficiales de los países miembros, da liquidez, pero no constituye una moneda en el sentido estricto.

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