Seguinos

Salud
14/06/2022

Avena: por qué debes incluirla en el desayuno

Avena: por qué debes incluirla en el desayuno
Elegir lo que vamos a desayunar es una de las decisiones más importantes que tomamos para comenzar el día correctamente.

Una opción que nunca falla para obtener muchos de los nutrientes que necesita el organismo, es la avena. Aquí te contamos cuáles son sus propiedades, usos, y cómo aprovecharla.

¿Por qué debemos comer avena?
La Avena sativa, popularmente conocida como avena, es el cereal con mayor proporción de grasa vegetal.

También posee 35% de ácido linoleico, carbohidratos de fácil absorción, minerales, incluido calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio y zinc, fibra y vitaminas, especialmente las del complejo B (vitamina B1, B2, B3, y B5).

Cuáles son los mejores cereales para desayunar

Por este motivo, se recomienda incluirla en el desayuno y así aprovechar desde el comienzo del día todos sus beneficios:

Ayuda a controlar el azúcar en sangre: gracias a su composición rica en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, la avena es ideal para formar parte de la dieta de las personas con diabetes. Además, su índice glucémico, una medida que indica la rapidez con que un alimento puede elevar el nivel de azúcar en sangre, es bajo (40).

Ayuda a perder peso: al reemplazar los panificados tradicionales por pan de avena limitas el consumo calórico excesivo, que, junto al aumento de la sensación de saciedad, permite obtener un mejor control del peso corporal.

Ayuda a regular el colesterol: cuando consumimos avena su fibra soluble se transforma en una especie de gel que absorbe el colesterol “malo” y otros compuestos lipídicos, para luego eliminarlos a través de las heces.

Efectos antioxidantes: la avena contiene compuestos con propiedades antioxidantes, como los polifenoles y avenantramidas, ideales para combatir a los radicales libres, moléculas inestables que afectan las estructuras celulares sanas y favorecen la aparición de muchas enfermedades, incluido el cáncer.

Mejora el sistema inmunitario: por su riqueza en vitaminas, la avena es útil para estimular muchas funciones esenciales del organismo, incluida la coagulación, descomposición de grasas y fortalecimiento de las defensas.

Mejora la digestión: la fibra soluble de la avena forma un gel que no solo absorbe sustancias dañinas, también funciona como ambiente ideal para el desarrollo de múltiples bacterias intestinales beneficiosas. También aumenta la sensación de saciedad por un mayor período de tiempo, por lo que permite regular el tránsito de alimentos.

Compartir