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Centro Judicial Monteros: El expediente digital modificó la dinámica de trabajo en el fuero Civil y Comercial Común

La implementación del expediente digital, dispuesta por la Corte Suprema desde fines de abril del 2020, ha tenido un rol protagónico en este cambio y complementa las herramientas informáticas que se pusieron a disposición de las unidades judiciales para a

Dentro del ámbito del Poder Judicial de Tucumán no es ninguna novedad que los tiempos procesales se han acelerado. La implementación del expediente digital, dispuesta por la Corte Suprema desde fines de abril del 2020, ha tenido un rol protagónico en este cambio y complementa las herramientas informáticas que se pusieron a disposición de las unidades judiciales para asegurar la prestación del servicio de justicia, aun durante la crisis sanitaria de Covid-19. Es así que, de manera transversal, se han modificado las lógicas de trabajo en todas las unidades jurisdiccionales. El juzgado en lo Civil y Comercial Común del Centro Judicial Monteros, a cargo de la Dra. Luciana Eleas, no ha sido la excepción. En esta oficina, haciéndose eco de las necesidades del fuero, el equipo de trabajo ha desarrollado una serie de cambios que configuran un nuevo paradigma jurisdiccional y facilitan la comprensión del proceso, acercándolo a todas las partes involucradas.

A partir de la instalación del SAE (Sistema de Administración de Expedientes) como software propio, las notificaciones virtuales y la firma digital remota para litigantes, la cultura laboral de los operadores y las operadoras del derecho se reconfiguró para dar respuesta eficaz con las nuevas herramientas disponibles. Entre las prácticas que pusieron en funcionamiento, se destacan, en primer término, la digitalización total de todas las causas en trámite, actividad que concluyó en agosto del 2020 cuando el juzgado fue declarado 100 % digital. Esta acción coordinada facilitó el acceso irrestricto a la totalidad del expediente de quienes necesitan consultarlo para tramitar un juicio, lo que puede hacerse a través  del sitio web del Poder Judicial y del portal SAE en concreto. También, al encontrarse ya digitalizada la totalidad de los expedientes traídos a la vista u ofrecidos como prueba y la documentación original, se simplificaron las remisiones a la Cámara.

Asimismo, consiguieron continuar prestando atención de los procesos durante el período de emergencia sanitaria, por lo que dictaron sentencias sin suspensiones en ningún tipo de juicios. La coyuntura desfavorable les mostró que había una profunda “necesidad de comunicar el trabajo realizado a los destinatarios de forma eficiente”. Por ello, en las resoluciones definitivas –aquellas que ponen fin a un litigio y que son, en consecuencia, de vital importancia– decidieron agregar un punto en las sentencias que estuviera exclusivamente dirigido a comunicar, en leguaje sencillo, la decisión tomada por la jueza a los destinatarios no profesionales del derecho, principalmente a las partes intervinientes en el proceso.

Destacan también una tercera mejora, pensada en función de dar una respuesta a los y las litigantes, quienes muchas veces concluyen los juicios sin obtener el pago por su tarea y deben afrontar –por derecho propio– una segunda etapa procesal para obtenerla, con el desgaste que esto genera. Es por esto que, cuando es posible por el objeto del litigio, la Dra. Eleas regula los honorarios profesionales en la sentencia de fondo.

Por último, si bien se ha extendido a varios fueros, el juzgado fue pionero en el desarrollo de instructivos detallados para presentarse en las audiencias virtuales. Estos documentos fueron de gran ayuda para las personas que no estaban familiarizadas con la plataforma Zoom y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la tarea jurisdiccional.

Al ser consultadas sobre estas mejoras, la jueza y las funcionarias reflexionan: “Este último año significó un enorme desafío para el sistema de justicia en general y particularmente para nuestro Poder Judicial y nuestra oficina. La digitalización, la rápida capacidad de adaptación a las exigencias de la realidad y el enorme esfuerzo desplegado por el equipo de trabajo del juzgado y por todas las oficinas que nos brindaron soporte y capacitación en tiempo record, permitieron, en nuestro caso, garantizar la continuidad del trabajo, el cumplimiento de los plazos”. En consonancia con ello, concluyen que resulta imprescindible, de cara al futuro, utilizar todas las “herramientas tecnológicas a nuestro alcance para mantener un vínculo estrecho y continuo con los justiciables y letrados en miras a brindar una atención y un servicio eficiente”.

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