Seguinos

Salud
02/05/2026 | Hace una hora

Chikungunya en carne propia: “el dolor es extremo, un diez sobre diez”

Chikungunya en carne propia: “el dolor es extremo, un diez sobre diez”
En los relatos se repiten frases contundentes: “no podía levantarme”, “no podía caminar”, “nunca sentí un dolor así”.

El chikungunya viene provocando un fuerte impacto en Tucumán desde febrero, con síntomas que incluyen fiebre, dolores musculares y, especialmente, intensos dolores articulares que en muchos casos resultan incapacitantes. Más allá de lo físico, quienes lo padecen coinciden en que la enfermedad altera por completo la rutina: afecta el trabajo, el descanso, la vida familiar y la actividad física.

En los relatos se repiten frases contundentes: “no podía levantarme”, “no podía caminar”, “nunca sentí un dolor así”. En muchos casos, el cuadro comienza con fiebre o molestias leves, pero en pocas horas evoluciona hacia dolores generalizados que impiden moverse con normalidad.

Maia, estudiante de 24 años, fue uno de los primeros casos en su zona. Comenzó con dolor de espalda y en menos de un día ya no podía levantarse. Fue internada tras presentar una baja en sus defensas y, meses después, todavía no logra recuperar su rendimiento físico habitual. “No tengo la misma fuerza que antes”, señaló, marcando la persistencia de las secuelas.

Cintia, madre y costurera, atravesó la enfermedad junto a varios integrantes de su familia. Presentó fiebre, ampollas y dolores intensos en todo el cuerpo. Aun así, tuvo que continuar con las tareas de cuidado en su hogar. “Te duele en cualquier posición, no podés descansar ni trabajar”, describió. La imposibilidad de mover los dedos le impidió retomar su actividad laboral durante varios días.

Lucas, de 24 años, también sufrió el impacto en su rutina. Trabajador y deportista, debió suspender completamente su actividad física. Aunque los síntomas más fuertes duraron cerca de una semana, el dolor fue extremo. “Es un 10 sobre 10”, resumió, al explicar por qué decidió no volver a jugar pese a tener compromisos.

En otro caso, una enfermera de 39 años y su hijo de 8 cursaron la enfermedad al mismo tiempo. Ambos presentaron fuertes dolores en piernas y espalda. El niño necesitó asistencia para movilizarse, mientras que ella requirió tratamiento con suero por hipotensión. La situación se volvió más compleja por el contexto familiar, con adultos mayores a cargo y con problemas de salud.

También hay cuadros prolongados. Rosario, una jubilada activa, sufrió síntomas durante más de tres semanas. El dolor en sus brazos le impidió trabajar y realizar tareas básicas del hogar. “No puedo levantar las manos, esto también afecta en lo psicológico”, expresó, al describir el impacto que tuvo en su vida diaria.

Otros pacientes comparan la enfermedad con el dengue y aseguran que el chikungunya resulta más doloroso y limitante, especialmente por la intensidad de las artralgias. En algunos casos, los síntomas obligan a permanecer en cama durante días e incluso impiden realizar actividades simples como caminar, cocinar o higienizarse sin ayuda.

Aunque hay cientos de casos confirmados, se estima que el número real podría ser mayor, ya que no todas las personas con síntomas consultan o acceden a un diagnóstico. La circulación del virus ya es sostenida y los efectos se sienten con fuerza en distintos barrios, donde también se advierten condiciones que favorecen la proliferación del mosquito transmisor.

Compartir