Seguinos

Salud
12/01/2022

Cómo aliviar el burnout o agotamiento parental

Cómo aliviar el burnout o agotamiento parental
En ciertas ocasiones el estrés que causa la crianza de los hijos se puede volver crónico.

Esta es una afección que se conoce como burnout o agotamiento parental, y desde el comienzo de la pandemia, los expertos coinciden que se profundizó significativamente en muchos hogares. Conoce aquí por qué ocurre y qué se puede hacer para aliviarlo.

¿Qué es el agotamiento parental?
Se denomina burnout o agotamiento parental al cansancio físico, mental y emocional que las madres y padres pueden sentir por el estrés crónico que significa la crianza de sus hijos.

Es un término que comenzó a utilizarse en la década de los 80, para referirse al estrés que representaba para los padres criar a hijos con enfermedades crónicas o letales.

Con el tiempo, esta definición se extendió para definir el estrés prolongado que sufren los padres al intentar cumplir con los ideales o expectativas de la “crianza tipo”, en paralelo con sus desarrollos laborales o actividades personales.

Un factor que profundizó este fenómeno fue la pandemia por coronavirus, específicamente por el confinamiento para controlar los contagios. Bajo estas circunstancias, muchas familias tuvieron que convivir en casa mientras realizaban sus trabajos, asistían a clases virtuales o realizaban sus actividades cotidianas.

Esta situación, junto a la pérdida de empleos o la disminución de los ingresos, llevó a que muchos padres sufran estrés crónico, cansancio más intenso, olvidos constantes sobre sus responsabilidades, confusión, desconfíen de sus propias capacidades de crianza e incluso se sientan distanciados emocionalmente de sus hijos.

Cómo tener la casa siempre limpia y ordenada

Aunque el agotamiento parental puede afectar a cada padre o madre de manera diferente, algunas síntomas suelen repetirse:

Agotamiento, cansancio o fatiga constante.

Distintos tipos de negligencia a la hora de cuidar o controlar a los niños.

Dolores de cabeza, cuello o músculos en general.

Falta de motivación.

Incremento de los niveles de cortisol, una hormona que se libera como respuesta ante el estrés.

Irritabilidad constante.

Modificaciones en los hábitos alimenticios y de sueño.

Problemas de pareja.

Sentimientos de culpa, desesperanza, impotencia, vergüenza, o dudas sobre uno mismo.

Tendencias al aislamiento.

Compartir