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Salud
28/09/2023

Cómo prevenir la muerte súbita

Cómo prevenir la muerte súbita
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo y la reanimación cardiopulmonar es clave para actuar rápido ante un ataque.

Unas 3 millones de personas fallecen por muerte súbita cada año en el mundo y en Argentina las cifras alcanzan los 40 mil casos anuales, lo que implica una vida perdida cada 15 minutos. Pero, ¿qué pasaría si más personas supieran cómo actuar? Según la American Heart Association, las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) pueden duplicar o incluso triplicar las probabilidades de supervivencia.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se celebrará el 29 de septiembre, la Federación Argentina de Cardiología (FAC) desarrolló un proyecto que busca afianzar la Red Nacional de RCP, por lo que se brindará entrenamientos este viernes a lo largo y a lo ancho de todo el país. Se dictarán cursos gratuitos en diferentes puntos del país, incluida la Base Marambio en La Antártida.

Este proyecto de la FAC denominado “Salva una Vida con tus manos” fue seleccionado debido a su relevancia como estrategia de salud pública por la Organización Mundial del Corazón.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de muerte súbita?
La etapa inicial y avanzada de la vida son especialmente vulnerables a la muerte súbita. En la temprana infancia, los bebés menores de seis meses son particularmente susceptibles. Por otro lado, los adultos pueden enfrentar este riesgo principalmente a causa de afecciones cardiovasculares. Una de las principales razones es la aterosclerosis, asociada a varios factores de riesgo como el envejecimiento, hipertensión, diabetes, antecedentes familiares, sedentarismo, y hábitos perjudiciales como fumar y el consumo de drogas.

Es relevante señalar que, aunque en niños y adolescentes la muerte súbita no es común, cuando ocurre, generalmente está ligada a defectos cardíacos congénitos, ya sean estructurales o eléctricos.

La muerte súbita se desencadena a menudo por una arritmia cardiaca severa, conocida como fibrilación ventricular. Esta arritmia lleva al corazón a un estado de agitación eléctrica, impidiendo un latido regular. En consecuencia, el corazón no puede bombear sangre eficientemente, la presión arterial desciende drásticamente y se corta el suministro sanguíneo al cerebro y otros órganos vitales. En esta situación, el cerebro es especialmente frágil.

Tan solo unos minutos de parada cardiaca pueden derivar en daños cerebrales irreversibles. Estos daños suelen ser las complicaciones más recurrentes en aquellos que son reanimados con éxito. Por cada minuto que pasa, la probabilidad de supervivencia disminuye en un 10%. Es decir, que al cabo de diez minutos dichas posibilidades son mínimas. Por ello, la reanimación debe empezarse de forma extraordinariamente rápida, idealmente en menos de tres minutos desde el comienzo del cuadro.

Cuáles son los síntomas de muerte súbita y cómo prevenir

Es crucial estar alerta a señales como el dolor torácico que se propaga hacia la espalda y extremidades superiores, que a menudo puede venir acompañado de síntomas como sudoración excesiva, debilidad o dificultad para respirar.

Para prevenir riesgos, especialmente en adultos, es esencial centrarse en identificar y gestionar factores de riesgo asociados con enfermedades cardiovasculares. Por ello, las consultas periódicas con el médico son fundamentales.

Es recomendable realizar exámenes completos, no solo para quienes practican deportes de manera profesional, sino también para aquellos que se ejercitan de forma recreativa. Estos chequeos pueden incluir una revisión física, electrocardiograma, prueba de esfuerzo y, si se considera necesario, una ecografía cardíaca.

En las etapas de la infancia y adolescencia, es vital priorizar revisiones médicas antes de competencias deportivas, ajustadas a la edad y nivel de actividad física del joven. Siguiendo las directrices de la FAC, se recomienda una evaluación cardíaca, que incluye un electrocardiograma, tanto en la fase prepuberal como en la postpuberal.

Dada la importancia de la prevención, la Federación Argentina de Cardiología fue una de las instituciones científicas que logró que en 2015 se sancionara la ley 27.159 de “Muerte Súbita. Sistema de Prevención Integral” que establece la obligatoriedad de contar con al menos un cardiodesfibrilador automático externo (DEA) en lugares públicos y privados con concentración o circulación diaria superior a 1000 personas/día, teniendo en cuenta que la desfibrilación dentro de los 3 a 5 minutos del episodio de muerte súbita puede producir tasas de supervivencia de entre el 50 a 70%.

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