La Justicia condenó a cinco integrantes de una misma familia por una serie de agresiones, amenazas y episodios de hostigamiento contra un grupo familiar vecino. Las penas fueron establecidas mediante un acuerdo de juicio abreviado homologado este lunes 24 de agosto.
La causa fue investigada por la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo del fiscal Mariano Fernández, con la intervención del auxiliar de fiscal Elías Acuña.
Los acusados reconocieron los hechos y, con el consentimiento de las víctimas, se establecieron penas de ejecución condicional y distintas reglas de conducta.
Las condenas
Jesús Leonel Rojas recibió una pena de dos años y cinco meses de prisión condicional como autor de lesiones leves agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso real con amenazas agravadas por el uso de armas y desobediencia a una orden judicial.
Paula Analía Rojas fue condenada a dos años de prisión condicional por lesiones leves agravadas en concurso real con amenazas simples.
En tanto, José Luis Rojas, Soraya Daiana Vázquez y Berta Valeria Vázquez recibieron un año de prisión condicional cada uno, como coautores del delito de lesiones leves agravadas.
Además, los cinco condenados deberán pagar $2.500.000 en concepto de resarcimiento económico a las víctimas.
Durante los próximos tres años tendrán que cumplir estrictas reglas de conducta. Entre ellas se encuentra la prohibición de acercarse o mantener contacto con las damnificadas a menos de 100 metros. Para los principales involucrados también se estableció la obligación de mudar su residencia fuera de la zona donde se produjo el conflicto.
El ataque con machetes y piedras
De acuerdo con la investigación fiscal, uno de los episodios más graves ocurrió el 5 de febrero de 2026, alrededor de las 23, en un inmueble de calle Alfredo Guzmán al 1100.
Según la acusación, los integrantes de la familia irrumpieron en el lugar armados con machetes, piedras y un látigo. Luego de un intercambio verbal, atacaron a dos mujeres de la familia vecina y las golpearon cuando se encontraban en el suelo, provocándoles politraumatismos y distintas lesiones.
Durante el episodio, uno de los acusados habría impedido que otros familiares ingresaran para auxiliarlas mientras portaba un machete.
Nuevas amenazas y disparos
El conflicto continuó durante los meses siguientes. El 17 de junio, Paula Rojas se habría presentado en el fondo lindero que conecta ambas propiedades, donde filmó a una de las jóvenes y le habría proferido amenazas de muerte.
Posteriormente, Jesús Leonel Rojas se presentó en el portón divisorio entre las viviendas portando un arma de fuego. Según la investigación, efectuó entre cinco y seis disparos al aire y amenazó de muerte a una de las víctimas.
El episodio ocurrió pese a que sobre el acusado pesaba una restricción de acercamiento, por lo que también fue acusado de desobedecer una orden judicial.
Con la homologación del juicio abreviado, la Justicia dio por cerrado el proceso penal y estableció las medidas destinadas a evitar nuevos episodios de violencia entre las familias involucradas.