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Salud
25/11/2022

Consejos simples para estar llenos de energía durante la mañana

Consejos simples para estar llenos de energía durante la mañana
Los factores asociados con el estado de alerta son, en su mayoría, modificables. Cómo aplicarlos en la vida cotidiana y cuál es la importancia de implementarlos

Un equipo de investigadores afiliados a varias instituciones en los Estados Unidos y el Reino Unido detectó cuatro factores que impactan en cómo las personas pueden estar bien despiertas y alertas durante el día. Son fácilmente aplicables porque están vinculados al estilo de vida.

El equipo detrás del estudio dice que estos factores, independientemente de la genética con la que nació un individuo, pueden modificarse hasta cierto punto para garantizar que tengamos un mejor comienzo por las mañanas.

“¿Por qué los seres humanos fluctuamos en nuestro estado de alerta de un día para otro?”, preguntó el equipo de investigadores dirigido por el neurocientífico e investigador del sueño Raphael Vallat de la Universidad de California (UC), Berkeley, en su artículo.

833 personas participaron en el estudio. En su mayoría, eran gemelos (esto ayudó a los investigadores a filtrar las variaciones debidas a la genética). Durante dos semanas, se registraron la ingesta de alimentos, la actividad física, los patrones de sueño y los niveles de glucosa, mientras que los voluntarios también calificaron su estado de alerta en varios momentos del día.

En resumen, estos son los cuatro factores a tener en cuenta
Perfil del sueño: la duración, el tiempo y la eficiencia del sueño durante la noche. Dormir más tiempo y despertarse más tarde de lo normal se asociaron con un mejor estado de alerta matutino.

Cantidad de ejercicio que las personas hicieron el día anterior. Los niveles más altos de movimiento en el día (así como menos actividad física por la noche) se asociaron con un sueño más continuo y menos interrumpido, lo que a su vez predijo un mayor estado de alerta de los participantes por la mañana.

El desayuno. Las comidas matutinas con más carbohidratos condujeron a mejores niveles de alerta, mientras que más proteínas tuvieron el efecto contrario. Al mantener las calorías en las comidas suministradas iguales, los investigadores pudieron centrarse en el contenido nutricional de lo que se estaba comiendo.

Un aumento en los niveles de azúcar en la sangre después del desayuno, probado con una bebida líquida de glucosa pura, se asoció con un estado de alerta reducido. Una respuesta de glucosa en sangre más baja, observada después de que los participantes tomaron un desayuno alto en carbohidratos, mejoró el estado de alerta. En otras palabras, la forma en que el cuerpo procesa los alimentos es importante, y demasiada azúcar conduce a un choque en lugar de una fiebre de azúcar por la mañana.

Otros factores en juego con respecto al estado de alerta diario incluyen el estado de ánimo y la edad de los voluntarios, aunque estos no son tan manejables como a qué hora te acostás y qué tenés para el desayuno.

“Nuestros resultados revelan un conjunto de factores clave asociados con el estado de alerta que, en su mayor parte, no son fijos. En cambio, la mayoría de los factores asociados con el estado de alerta es modificable y, por lo tanto, permisivos para la intervención conductual”, escriben Vallat y sus colegas.

Otro desafío para futuros estudios será determinar cómo y por qué dormir más tiempo y hasta más tarde, en relación con la norma típica de esa persona, aumenta el estado de alerta matutino, al menos en este estudio.

“Esta pregunta es científicamente elemental, pero también de relevancia social, considerando que la falta de mantenimiento del estado de alerta durante todo el día es un factor causal importante del tráfico y los accidentes laborales, que representan miles de muertes cada año”, escriben los investigadores.

“Además, se estima que la falta de sueño que conduce a un estado de alerta diurno deteriorado es responsable de una pérdida significativa de productividad relacionada con el trabajo, una mayor utilización de la atención médica y el ausentismo laboral”.

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