El silencio se apoderó de las naves industriales de Hilado SA. La compañía textil decidió paralizar por completo la producción de hilado en su planta de Los Gutiérrez, profundizando un proceso de ajuste que ya había comenzado a mediados de 2025 con el cese de actividades en su otra sede tucumana, Las Piedritas.
Actualmente, las máquinas han dejado de operar y los obreros se encuentran realizando únicamente tareas de “aprestamiento” para dejar los equipos en condiciones de inactividad prolongada.
Las causas del cierre
Según trascendió de fuentes del sector, la drástica medida responde a una combinación de factores que golpean a la industria nacional: una fuerte y sostenida caída de la demanda textil en Argentina y el impacto de la apertura de importaciones. Este escenario hizo insostenible mantener el nivel de actividad en la provincia.
Actualmente, las máquinas han dejado de operar y los obreros se encuentran realizando únicamente tareas de “aprestamiento” para dejar los equipos en condiciones de inactividad prolongada.
Las causas del cierre
Según trascendió de fuentes del sector, la drástica medida responde a una combinación de factores que golpean a la industria nacional: una fuerte y sostenida caída de la demanda textil en Argentina y el impacto de la apertura de importaciones. Este escenario hizo insostenible mantener el nivel de actividad en la provincia.
Ante este panorama, la compañía mantiene conversaciones abiertas para acordar las indemnizaciones correspondientes. En paralelo, y con la intención de mitigar el impacto social, Hilado SA inició gestiones con otros empresarios industriales de la zona para intentar reubicar a los trabajadores en otras fábricas, buscando preservar la mano de obra calificada. “La idea es priorizar el cuidado de su personal, que tantos años le costó formar”, explicaron fuentes cercanas.
La empresa no desaparecerá por completo, pero quedará reducida a una estructura mínima. Según lo informado:
Entre 30 y 35 empleados continuarán en la planta cumpliendo funciones en una oficina administrativa y en equipos reducidos de logística y calidad.
Entre 10 y 12 trabajadores serán reubicados internamente en otras fábricas que la compañía posee fuera de la provincia.
El resto del personal ingresará en un listado de recomendación para integrarse a otros sectores industriales de la región.
El caso de Hilado SA no es un hecho aislado en Tucumán. La crisis del sector textil ha golpeado a otras firmas importantes de la provincia, como Santista y Tecotex, que también han debido tomar medidas de ajuste ante la baja del consumo y las dificultades del mercado actual.