La reciente modificación del Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2026, formalizada mediante la Decisión Administrativa 20/2026, introdujo importantes reducciones de partidas que afectan al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas.
A pocos días del lanzamiento del Plan ARMA (Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino), el Gobierno nacional oficializó ajustes por medio de la citada decisión administrativa publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina. La firma corresponde al subsecretario de Presupuesto del Ministerio de Economía, Rodrigo Germán Cabado.
En términos cuantitativos, la resolución recortó créditos por más de 48.900 millones de pesos a la Jurisdicción 45, que agrupa al Ministerio de Defensa, a los estados mayores del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Argentina, así como al Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Programas y proyectos alcanzados
El ajuste afecta partidas destinadas al alistamiento operacional, logística, sostenimiento y equipamiento de las tres fuerzas. Entre los programas más afectados se detallan las siguientes reducciones por fuerza:
Fuerza Aérea Argentina: 16.500 millones de pesos.
Armada Argentina: 15.220 millones de pesos, que incluyen la baja de 10.620 millones de crédito externo asignado al Proyecto 22 —Incorporación de Cuatro Helicópteros Navales Livianos, Base Naval Puerto Belgrano—.
Ejército Argentino: 12.622 millones de pesos.
En el propio Ministerio de Defensa, los recortes se aplican a partidas específicas:
Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF): pérdida de 3.300 millones de pesos destinados a equipo militar y de seguridad.
Programa de Logística de la Defensa: reducción de 1.000 millones de pesos para mantenimiento y reparación de vehículos.
Servicio de Hidrografía: baja de 1.700 millones de pesos en maquinaria y equipo.
Implicancias previstas
Las disminuciones presupuestarias ponen en tensión programas de alistamiento y mantenimiento que resultan centrales para la operatividad y el reequipamiento. La cancelación del crédito externo para la adquisición de helicópteros navales, en particular, implica demoras o replanteos del cronograma de incorporación de capacidades para la Armada Argentina y afecta la planificación logística de la Base Naval Puerto Belgrano.
En términos generales, el recorte puede traducirse en menor mantenimiento de equipos y plataformas, postergación de adquisiciones y dificultades para sostener niveles de preparación establecidos en los planes de defensa vigentes.