El golpe de la derrota en una final del mundo cala hondo, pero la grandeza de este grupo volvió a quedar de manifiesto en el momento más difícil, y Lionel Messi volvió a protagonizar un momento emotivo al quebarse en llanto de cara a la tribuna argentina.
Tras caer con hidalguía frente a España en el alargue, los futbolistas de la Selección Argentina cumplieron con el protocolo de la FIFA, subieron al escenario montado en el césped del MetLife Stadium y recibieron las medallas del segundo puesto con total respeto. Sin embargo, el momento de mayor carga emotiva de la jornada se vivió instantes después.
Con las preseas plateadas colgadas en el pecho, el plantel completo liderado por Messi decidió no marcharse directamente hacia los vestuarios. En un enorme gesto de gratitud, los jugadores caminaron hacia los sectores de las tribunas donde se concentraban los miles de fanáticos que tiñeron Nueva Jersey de celeste y blanco para brindarles un aplauso cerrado y agradecer el aliento incondicional durante todo el mes de competencia.
El desconsuelo de Lionel Messi
Fue justamente en ese instante de comunión con la gente cuando las emociones desbordaron por completo al capitán argentino. Al levantar la mirada y ver el reconocimiento de los hinchas que cantaban a pesar del dolor del resultado, Lionel Messi se quebró por completo.
El astro rosarino de 39 años, que disputó una final de altísima intensidad física y emocional en lo que significó su sexta cita máxima, no pudo contener las lágrimas y rompió en un llanto desconsolado.
Rodeado por sus compañeros más cercanos que rápidamente se acercaron a abrazarlo y contenerlo, el “Diez” caminó conmovido, tapándose el rostro con la camiseta en una de las postales más fuertes y humanas de la noche.