Lucas González, conocido como “El Gardelito”, fue detenido el martes 20 en Yerba Buena, acusado de intentar robar una camioneta. Tiene 43 años y fue condenado en 2009 a 15 años de prisión por matar de un balazo a su ex pareja, Fernanda Chaila, en el Predio Ferial de la capital tucumana.
Según fuentes policiales, cerca de las 11, tres policías de la Patrulla Motorizada de Yerba Buena que circulaban por avenida Perón fueron alertados por un transeúnte. Les informó que un hombre en una moto negra, con una campera roja, había forzado la puerta de una camioneta Fiat Strada.
Los efectivos salieron a buscarlo y, al encontrarlo, se inició una persecución que terminó con su aprehensión en calle Bascary. Cuando lo trasladaron a la dependencia policial, la identificación reveló que se trataba de uno de los delincuentes más conocidos de la provincia.
El crimen de Fernanda Chaila González tenía 23 años y antecedentes de violencia hacia su ex novia cuando, la mañana del 29 de mayo de 2006, se presentó en la puerta del trabajo de ella. A los gritos le ordenó que bajara “o subo y los mato a todos”. Cuando la joven salió a su encuentro, le disparó en la cabeza. Sus compañeros intentaron auxiliarla y fue llevada al hospital, pero murió.
Un año prófugo y la condena El hombre huyó y permaneció escondido durante un año. Se libró un pedido de captura internacional y el Ministerio de Justicia de la Nación ofreció una recompensa de 100.000 pesos, por la causa de homicidio y por un asalto a la sucursal del Banco Nación de Monteros. Finalmente fue detenido en Moreno, provincia de Buenos Aires.
Al ser capturado, confesó el crimen en una carta dirigida a la fiscal Teresita Marinero, aunque sostuvo que se trató de un disparo accidental. En 2009 fue llevado a juicio y condenado a 15 años de prisión por homicidio simple. En ese momento no existía la figura de femicidio, por lo que no recibió una pena de prisión perpetua.
Su paso por Villa Urquiza Durante su estadía en la cárcel de Villa Urquiza protagonizó violentos incidentes. Fue trasladado varias veces al sector de máxima seguridad y sancionado por mala conducta. En uno de esos episodios, en 2015, junto a otro preso por robo, atacó a palos a un interno, que fue rescatado por los guardiacárceles pero quedó en grave estado.
Su alojamiento también fue un problema cuando ingresó Ángel “El Mono” Ale, quien había matado a dos familiares en 1986 y mantenía una fuerte enemistad con los Gardelitos. Dentro del penal tuvieron varios “intercambios de palabra”. Hace nueve años, González terminó en el hospital tras resultar herido en otra pelea en Villa Urquiza. Durante toda su detención se quejó de ser sancionado injustamente y maltratado.
Libre desde 2022 Fuentes judiciales indicaron que González recuperó la libertad en 2022, por agotamiento de la pena. Al momento de su aprehensión llevaba una campera de Pedidos Ya, aunque no se confirmó si trabajaba en esa aplicación de delivery.