El Gobierno evalúa suspender el desfile militar del 9 de Julio en medio del ajuste en Defensa y, por ahora, no habría instrucciones para preparar un despliegue de las Fuerzas Armadas para la fecha patria.
En la Casa Rosada evitan una definición pública cerrada, aunque fuentes oficiales admiten que el evento no figura en la agenda operativa. En el sector castrense sostienen que no estarían dadas las condiciones presupuestarias ni de clima interno para repetir una movilización de ese tipo.
En ese contexto, la agenda presidencial también aparece como un factor clave. En Nación sostienen que lo más probable es que Javier Milei viaje a Tucumán con parte de su Gabinete para participar de las actividades por el Día de la Independencia, aunque la visita todavía no fue confirmada oficialmente.
Antes de esa posible presencia en la provincia, el Presidente tiene previsto viajar a Washington para participar de la celebración del 4 de julio por el Día de la Independencia de Estados Unidos.
Según fuentes del área militar, organizar un desfile implicaría movilizar tropas, vehículos, aviones, seguridad, combustible, viáticos y logística, en un escenario atravesado por recortes presupuestarios y reclamos salariales dentro de las Fuerzas Armadas.
El último desfile militar se realizó en 2024 sobre la avenida Del Libertador, con la participación de Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Aquel operativo incluyó cerca de 9.900 efectivos, veteranos de Malvinas, aviones, helicópteros, tanques y vehículos de combate, con un costo informado superior a los $720 millones.
Actualizado por inflación, ese gasto sería hoy sensiblemente mayor. En Defensa advierten que una erogación de esa magnitud chocaría con el estado actual de las partidas militares y con el malestar interno de las fuerzas.
La discusión presupuestaria se profundizó tras la última reestructuración de partidas, que incluyó un recorte estimado en $59.600 millones para las Fuerzas Armadas.
Mientras tanto, el Gobierno busca sostener una agenda militar más selectiva, centrada en la incorporación progresiva de los aviones F-16 comprados a Dinamarca, presentada como el eje de modernización de la Fuerza Aérea.
Por ahora, el desfile militar no aparece en la planificación oficial y la eventual presencia de Milei en Tucumán para el 9 de Julio sigue sujeta a confirmación.