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Economía
03/10/2026 | Hace 10 horas

El S&P Merval sumó tres semanas de fuertes caídas y el riesgo país trepó a 650 puntos, máximo de casi un año

El S&P Merval sumó tres semanas de fuertes caídas y el riesgo país trepó a 650 puntos, máximo de casi un año
La suba del costo de financiamiento y las mayores dudas sobre el escenario político y económico de cara a 2027 volvieron a pesar sobre los activos argentinos.

Las últimas tres semanas dejaron una nueva profundización del deterioro de los activos argentinos. En esta última semana de cambio de mes, el S&P Merval cayó 4,3% en pesos y 5,7% medido en dólares, su mayor retroceso semanal en dos meses, y volvió a ubicarse en torno a los u$s1.700, un nivel similar al que mostraba antes del fuerte rally posterior a las elecciones legislativas de octubre de 2025.

La corrección también alcanzó a la deuda soberana. Esto se reflejo en el deterioro del riesgo país, que subió unos 40 puntos básicos durante la semana y llegó a tocar los 650 puntos, su nivel más alto en casi un año, mientras los bonos Globales acumularon una caída promedio de 0,8%.

Una parte de la explicación volvió a encontrarse en el frente internacional. La suba de las tasas largas en Estados Unidos, después del reciente cambio de postura de la Reserva Federal, elevó el costo de financiamiento para los mercados emergentes. Al mismo tiempo, la volatilidad del precio del petróleo, vinculada a las tensiones en Medio Oriente, mantuvo abiertas las dudas sobre la trayectoria de la inflación y sobre cuánto tiempo permanecerán elevadas las tasas estadounidenses.

Sin embargo, el deterioro ya no puede explicarse únicamente por el contexto externo. Los datos de actividad y confianza publicados en los últimos días mostraron una economía con señales de debilidad, mientras la menor acumulación de reservas y las necesidades de financiamiento hacia 2027 agregaron presión sobre la deuda. A partir de esa combinación, el mercado comenzó a incorporar con mayor fuerza la discusión política y electoral del próximo año.

A este escenario se sumó, además, un factor regional. Las elecciones de Brasil de este domingo introdujeron una nueva fuente de incertidumbre para los activos argentinos, tanto por el impacto que puede tener sobre los activos locales como por su relevancia para la relación económica y comercial entre ambos países.

En ese sentido, Federico Vaccarezza, especialista en economía internacional, sostuvo que “lo que decidan en Brasilia y Sao Paulo, tiene implicancias directas para Buenos Aires.” y asegura que “el programa económico del gobierno entró en zona de turbulencias, los capitales empezaron a salir de la Argentina y las carteras comenzaron a dolarizarse rápidamente”.

Cae la confianza y crecen las dudas sobre la economía hacia 2027
La mayor cautela que empezó a reflejar el mercado también encuentra señales en la economía local. En septiembre, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 5,9% mensual, hasta niveles similares a los de julio, cuando había marcado el mínimo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, según Aldazabal & Cía.

Al mismo tiempo, el Tesoro logró renovar el 100% de sus vencimientos en la última licitación, aunque con tasas de corte ligeramente superiores al mercado secundario y una demanda concentrada en instrumentos de menor plazo.

Del lado externo, la generación de divisas todavía se mantiene firme. Las liquidaciones agrícolas alcanzaron u$s3.228 millones en septiembre, un monto elevado en términos históricos, mientras el BCRA aceleró sus compras y sumó u$s369 millones durante la última semana, hasta acumular u$s14.708 millones en el año.

A esto se suma el superávit de cuenta corriente de u$s2.214 millones registrado en el segundo trimestre, explicado principalmente por una balanza de bienes positiva de u$s9.293 millones.

De esta manera, el deterioro de la confianza contrasta con una economía que todavía conserva capacidad de generar divisas y sostener sus cuentas externas. Esa diferencia es relevante para entender el cambio de percepción del mercado, que empieza a mirar menos los resultados actuales y más los desafíos de financiamiento y el escenario político hacia 2027.

La deuda empieza a ponerle precio al riesgo electoral de 2027
Esa mayor preocupación por el escenario de 2027 también empieza a verse con claridad en la curva de bonos soberanos. Durante la semana, los Globales cedieron 0,83% en promedio, aunque el castigo volvió a concentrarse en los vencimientos más largos. Mientras el AL29 subió 0,8%, el AL30 avanzó 0,3% y el GD29 cayó apenas 0,1%, el GD46 perdió 2,8%, el GD35 2,3%, el GD41 2,2% y el GD38 1,5%.

La diferencia entre los vencimientos también aparece en las tasas. Según Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones, el AO27 rinde 8,8% en dólares vía CCL, mientras que el AO28 alcanza 13,9%, una diferencia de más de 500 puntos básicos entre títulos con apenas un año de diferencia en sus vencimientos. A partir de esos rendimientos, la tasa forward entre ambos se ubica en 19,4%, un nivel que, según el análisis de Cohen, refleja la prima que el mercado exige para atravesar el período electoral.

Esta diferencia contrasta además con el comportamiento de la renta fija en pesos. Los duales y TAMAR subieron 0,93% en la semana, los CER 0,70% y las LECAP/BONCAP 0,52%, mientras los dollar-linked cedieron 0,60%. Así, la curva muestra una preferencia por instrumentos con menor exposición al escenario postelectoral, mientras la deuda en dólares de mayor duración concentra el castigo.

La renta variable profundizó el ajuste y los bancos concentraron el castigo
La corrección de los activos argentinos también se profundizó en las acciones. Según IEB, esto se debió a la combinación de un contexto internacional más exigente y un escenario doméstico condicionado por la actividad, la confianza y la proximidad de las elecciones de 2027.

En ese marco, el S&P Merval retrocedió 5,7% en dólares durante la semana y cerró septiembre con una baja de 8,1%, hasta volver a niveles previos al rally que siguió a las elecciones legislativas de 2025.

La composición del mercado muestra que el deterioro fue amplio, pero los sectores más expuestos al riesgo local concentraron buena parte del ajuste. En ese contexto, el sector bancario aparece como el segmento más castigado, con una caída de 14,8% en dólares durante septiembre.

En la semana, el sector cayó 5,15%, con GGAL (-6,6%), BMA (-5%) y SUPV (-4,6%), mientras Energía retrocedió 4,88% y Servicios Públicos 3,43%. En total, 18 de los 19 papeles del panel terminaron en baja y solo Ternium logró cerrar con una suba, de 1,5%.

Para IEB, esta corrección llevó al mercado accionario a niveles particularmente deprimidos frente a su relación histórica con la deuda soberana. En esta línea, señalan que, a diferencia de otros episodios, el equity está recibiendo presión simultáneamente desde el frente internacional y el local

Por un lado, las tasas elevadas y un dólar más fuerte afectan especialmente a los mercados emergentes. Por otro, los indicadores de actividad y confianza agregan incertidumbre sobre el escenario electoral.

Tasas y petróleo marcaron el pulso de los mercados globales
La presión que enfrentaron las acciones argentinas durante la semana no se explicó únicamente por factores domésticos. El escenario internacional también aportó un frente adverso, con tasas elevadas y una fuerte volatilidad en el petróleo que condicionaron a los mercados emergentes.

Según José Ignacio Thome, analista de Equity SR de Grupo SBS, la escalada entre Estados Unidos e Irán llevó el Brent a u$s106 y el WTI a u$s93,50, mientras el Treasury a 10 años trepó a 5,26% y el de 30 años a 5,6%, máximo desde 2002. Ese salto de los rendimientos profundizó la presión sobre Wall Street, especialmente sobre los bancos.

La dinámica cambió luego de que Washington liberara reservas estratégicas de crudo, lo que provocó una caída de 3,5% en el WTI, aunque el petróleo volvió a subir hacia el cierre. Al mismo tiempo, el PCE de agosto desaceleró más de lo esperado, pero el mercado trasladó el foco desde la inflación hacia el crecimiento y el empleo, manteniendo elevadas las tasas largas.

Hacia el final de la semana, datos laborales menos favorables redujeron las expectativas de una nueva suba de la Fed en octubre y permitieron una baja de los rendimientos, junto con un rebote moderado de las bolsas. Sin embargo, a pesar de la descompresión de semana, el elevado precio del petróleo limitó la recuperación. Para Argentina, este escenario mantiene elevado el costo de financiamiento externo y agrega presión sobre acciones y bonos, que además deben absorber las dudas sobre la economía y el escenario electoral local.

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