En las primeras horas de la jornada escolar, los patios y pasillos del colegio de San Pablo Apóstol se llenaron de carteles, aplausos y voces que reclamaban medidas concretas y rápidas. La movilización estudiantil, organizada con carácter pacífico, fue la respuesta a la difusión —según denuncian alumnas y familias— de imágenes falsas de alumnas en las que se habría empleado tecnología de inteligencia artificial.
Según los manifestantes, la existencia de esos montajes se conoció en los últimos días y desencadenó una sensación de vulnerabilidad e indignación entre las jóvenes afectadas y sus compañeras. Con consignas que pedían “justicia” y “protección”, los estudiantes exigieron que se apliquen sanciones administrativas inmediatas contra el alumno señalado y que la institución active protocolos de contención y resguardo.
Representantes de las familias presentes en la protesta reclamaron a las autoridades del colegio una respuesta contundente y rápida. “Exigimos la intervención de las autoridades”, afirmaron en voz de varios progenitores; pidieron además acompañamiento psicológico para las víctimas y garantías de que no se repitan episodios semejantes.
En el desarrollo de la concentración, se criticó la percepción de demora en la reacción institucional. Estudiantes relataron que, hasta el momento, recibieron explicaciones parciales y demandaron la implementación de un protocolo claro que incluya la investigación del caso, medidas de protección para las afectadas y sanciones en concordancia con la gravedad de los hechos.