En una rueda de prensa brindada ayer miércoles, el gobernador Osvaldo Jaldo llamó a la cautela frente a los proyectos de reforma laboral que comenzaron a circular a nivel nacional. Señaló que esas iniciativas aún “no tienen dictamen de comisión” y consideró que no es momento de “poner de mal humor a la gente” con debates que ni siquiera ingresaron formalmente al Congreso.
“Son expresiones de anhelos convertidas en proyectos de ley que el gobierno nacional entiende y la Constitución se lo permite que los puede transformar en ley, siempre y cuando diputados y senadores los aprueben”, explicó.
Jaldo reconoció que cualquier cambio genera inquietud, pero insistió en que las reformas vinculadas a la competitividad deben evaluarse con responsabilidad. “Hoy tenemos una economía globalizada. Tucumán tiene casi 160 empresas y 150 productos en distintos mercados del mundo”, recordó.
Para ilustrar la situación, mencionó el caso de los arándanos, advirtiendo que países vecinos como Perú logran ingresar antes y con menores costos al mercado estadounidense, lo que compromete una actividad que emplea a más de 30.000 tucumanos y tucumanas. También señaló la situación de la frutilla, la palta y el limón.
“Los argentinos tenemos que pensar que para salir adelante tenemos que mirar al mundo. Nuestras empresas tienen que ser competitivas; si no, productos de otros países, como Sudáfrica, que inundó de limones el mundo y entra con el potencial que tiene, y nosotros en Tucumán no readecuamos algunas cuestiones tributarias o algunas cuestiones que significan abaratar costos y ser más competitivos, no hay duda de que no vamos a poder competir con el limón con Sudáfrica y vamos a perder 40 fuentes de trabajo que da la actividad citrícola”, alertó.
Y agregó: “Tenemos que modernizar la provincia y el país. Eso no significa resignar derechos adquiridos desde el 45 ni malinterpretar el debate”.
El mandatario provincial remarcó que sostener leyes de hace décadas sin actualizarlas dificulta competir “ni con el país vecino ni con el limítrofe”, lo que puede traducirse en pérdida de mercados y puestos de trabajo.
En ese contexto, Jaldo comentó que ya dialogó con diversos gremios que expresaron inquietudes. “Los gremios vienen conversando con el gobierno nacional. Es más, algunos también han participado en la elaboración de algunos borradores de proyectos”, indicó. Y subrayó la necesidad de acuerdos amplios: “La pata gremial debe estar representada, junto al gobierno nacional y al Congreso. Sin acuerdos, Argentina seguirá dos años más sin presupuesto y con vetos”.
El gobernador también repasó la situación económica actual y mencionó señales de alarma en sectores productivos. “Las textiles adelantan vacaciones, reducen horas de trabajo; Scania, cada 20 días. Entonces algo no está andando bien en el país”, afirmó.
Frente a este panorama, insistió en la urgencia de “actualizar normas y leyes” para evitar cierres de empresas y proteger el empleo. “Si no, vamos a bajar muchas persianas en la Argentina y vamos a dejar mucha gente sin trabajo”, concluyó.