El ultraderechista José Antonio Kast asumió ayer miércoles la presidencia de Chile en una ceremonia celebrada en la ciudad de Valparaíso, a la que acudieron una docena de jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, entre ellos Javier Milei.
“Sí, juro”, dijo el exdiputado ultracatólico que, con 60 años, se convirtió en el primer presidente de extrema derecha en llegar al poder desde el retorno a la democracia. Gobernará hasta el 2030.
En el Salón de Honor del Senado, la nueva presidenta de la Cámara Alta, la conservadora Paulina Nuñez, le impuso la banda presidencial y la medalla de O’Higgins a Kast, que sucede al progresista Gabriel Boric.
Kast, que gobernará con el apoyo de su formación -el Partido Republicano- y la derecha tradicional, tendrá que lidiar con un Parlamento dividido y sin mayorías claras.
Padre de 9 hijos y antiabortista, prometió en campaña que se centrará en las principales preocupaciones de los chilenos: seguridad, migración irregular y economía.