La Fiscalía Federal N° 1 de Tucumán solicitó la citación a declaración indagatoria de los integrantes del denominado “clan Lobos”, en el marco de una profunda investigación por presunto lavado de activos provenientes de la venta de drogas a menor escala en la provincia.
El requerimiento lleva la firma del fiscal federal subrogante Agustín Chit y la auxiliar fiscal Julia Vitar, quienes impulsan una batería de medidas judiciales que incluyen indagatorias, embargos, decomisos y pedidos de prisión preventiva.
La causa tramita bajo la carátula “Lobos, David Walter y otros s/ infracción art. 303”, en alusión directa al delito de lavado de activos previsto en el Código Penal argentino. En su dictamen, el fiscal solicita expresamente que el Juzgado Federal interviniente reciba la declaración indagatoria de los acusados y que se proceda a su procesamiento.
Los imputados y la ruta de los casi $500 millones
Entre los principales señalados por la Justicia figura David Walter Lobos, más conocido en el ámbito delictivo como “el Petiso David”. La acusación también alcanza a los integrantes de su círculo íntimo familiar:
Ana Sofía Pompone Míguez
Giselle Rocío Lobos
Román Lobos
Abel David Lobos
María Valeria Linch
Uno de los puntos más contundentes del dictamen es el volumen de dinero que, según la investigación, habría sido objeto de maniobras de blanqueo. El escrito sostiene de manera categórica que “se pudo constatar que la suma total lavada por el clan ‘Lobos’ sería $498.342.710,49”.
Para el Ministerio Público, el grupo delictivo habría desplegado un circuito financiero diseñado para otorgar apariencia lícita a los fondos obtenidos del narcomenudeo. Entre los principales indicadores detectados por los investigadores se destacan:
Una evidente desproporción entre los ingresos declarados y los movimientos económicos reales.
Transferencias reiteradas entre familiares sin ningún tipo de justificación comercial.
La utilización frecuente de billeteras virtuales para mover el dinero.
La adquisición de vehículos y otros bienes registrables.
Cerco judicial: embargos, decomisos y pedidos de detención
Frente a este escenario, la fiscalía solicitó el decomiso anticipado de rodados, así como el embargo y congelamiento de todas las cuentas bancarias y productos financieros vinculados a los imputados.
Respecto de “el Petiso David”, el Ministerio Público fue más allá y requirió que se mantenga su detención y se dicte la prisión preventiva en el marco de esta causa, fundamentando la solicitud en la gravedad de los hechos y en el exorbitante volumen de dinero involucrado.
Para el resto de los acusados, se solicitaron detenciones a los efectos de recibir su declaración indagatoria, además de una serie de medidas cautelares:
Prohibición de salida del país y retención de pasaportes.
Comparecencias periódicas ante la Justicia.
Cauciones reales.
La fiscalía argumentó que existe un riesgo real de fuga y de entorpecimiento de la investigación, dada la compleja estructura económica detectada y la enorme capacidad financiera que se le atribuye al grupo.
Antecedentes criminales y una vieja disputa territorial
El nombre de “el Petiso David” no es una novedad en el mapa criminal tucumano. Lobos está fuertemente señalado como integrante de la banda conocida como “Los Gardelitos”, una organización que mantiene desde hace años una enemistad histórica con el “Clan Ale”, otra estructura delictiva de peso pesado en la provincia.
Ese histórico conflicto por el control territorial y el lucrativo negocio del narcomenudeo ha marcado distintos episodios de extrema violencia en los barrios de la capital tucumana, configurando uno de los ejes centrales del crimen organizado local durante la última década.
Con este nuevo y fuerte impulso procesal, la investigación apunta a desarticular el presunto circuito de lavado y determinar el grado exacto de responsabilidad penal de cada imputado. La decisión final está ahora en manos del Juzgado Federal interviniente, que deberá resolver sobre las indagatorias y hacer efectivas las medidas cautelares solicitadas