Las pruebas médicas del papa León XIV muestran una “mejora constante” de su estado de salud tres días después de someterse a una cirugía para extirparle un tumor canceroso del pulmón, afirmó el viernes el Vaticano, citando a los médicos.
“Ayer por la mañana, el Santo Padre se sometió a análisis de sangre y a una radiografía de tórax, que confirmaron una mejora constante de su estado general”, afirma el comunicado. El pontífice lleva a cabo “sus actividades cotidianas normales con total autonomía”, añade.