Con la oficialización de la salida de Gonzalo Pascual del directorio del Banco Nación, el gobierno de Javier Milei alcanzó un récord de renuncias de altos funcionarios políticos desde el regreso de la democracia.
Según un relevamiento realizado por el politólogo Pablo Salinas, ya son 274 los funcionarios que abandonaron la administración libertaria, una cifra que supera la registrada durante el gobierno de Alberto Fernández y que se convirtió en la más alta entre las gestiones democráticas.
La mayoría de las salidas estuvieron vinculadas a disputas internas y cambios en los equipos de gestión, mientras que otro grupo estuvo relacionado con denuncias, cuestionamientos públicos o modificaciones de funciones dentro del oficialismo.
Durante la presidencia de Milei ya dejaron sus cargos tres jefes de Gabinete: Nicolás Posse, Guillermo Francos y Manuel Adorni, además de seis ministros: Gerardo Werthein y Diana Mondino (Cancillería), Lisandro Catalán (Interior), Mariano Cúneo Libarona (Justicia), Mario Russo ( Salud) y Guillermo Ferraro (Infraestructura).
También hubo dirigentes que dejaron sus ministerios para asumir nuevas responsabilidades políticas. Patricia Bullrich y Luis Petri abandonaron Seguridad y Defensa, respectivamente, para incorporarse al Congreso tras las elecciones legislativas, mientras que Francos y Diego Santilli pasaron por el Ministerio del Interior antes de asumir otros roles dentro del Ejecutivo.
De acuerdo con el relevamiento, los mayores movimientos se concentraron en el Ministerio de Economía, con el 34,7% de las renuncias, seguido por la Jefatura de Gabinete (12,8%) y el área de Capital Humano (11,3%).
A pesar de los numerosos cambios, Luis Caputo, en Economía, y Sandra Pettovello, en Capital Humano, son los únicos ministros que continúan en sus cargos desde el inicio de la gestión. Ambos conducen las áreas de mayor estructura dentro del Gobierno.
En Economía se produjeron algunas de las salidas más resonantes, como las de Carlos Frugoni, exsecretario de Coordinación de Infraestructura; Marco Lavagna, extitular del Indec; y Facundo Leal, expresidente del Sistema Nacional de Aeropuertos.
Frugoni fue desplazado luego de que se detectaran propiedades y sociedades en Estados Unidos que no habían sido declaradas ante organismos oficiales. Lavagna dejó el Indec tras diferencias con el Gobierno por cambios vinculados al sistema de medición de inflación. En tanto, Leal renunció luego de quedar involucrado en una investigación judicial.
Cambios en el equipo político
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete también provocó modificaciones dentro de esa estructura. Entre quienes dejaron sus cargos estuvieron Javier Lanari, exsecretario de Comunicación y Prensa, y Aimé Vázquez, exresponsable de la Unidad Gabinete de Asesores.
Lanari fue designado posteriormente como director del Banco Nación, en reemplazo de Gonzalo Pascual. Desde el oficialismo explicaron los movimientos como parte de la dinámica habitual de cada cambio de conducción.
“Cada jefe de Gabinete trae su equipo propio. El equipo político cambia”, señalaron desde el Gobierno.
En Capital Humano también hubo modificaciones. La ministra Sandra Pettovello desplazó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, luego de la polémica generada por un crédito hipotecario otorgado por el Banco Nación.
Además, se formalizó la salida de María Gabriela Real, excoordinadora de Políticas Sociales del ministerio, quien fue reemplazada por David Guido de Graaff.
Desde la cartera justificaron la cantidad de movimientos al señalar que se trata del ministerio más grande del Gobierno y que absorbió áreas que antes dependían de distintas estructuras.
Advertencias por el impacto en la gestión
El politólogo Pablo Salinas advirtió que la elevada rotación puede afectar el funcionamiento del Estado, ya que cada cambio implica un período de adaptación y reorganización interna.
Según explicó, las renuncias generan una “paralización” parcial de la gestión, debido a que los nuevos funcionarios deben definir equipos, completar trámites administrativos y ordenar las áreas bajo su responsabilidad.
Además, señaló que los recambios pueden tener un efecto disciplinador dentro del Gobierno. Como ejemplo mencionó la salida de Mariano de los Heros, quien dejó la conducción de la Anses luego de referirse públicamente a una posible reforma previsional sin autorización del Ejecutivo.
“Me parece un disparate que un funcionario de segunda línea haga algo así. Me pareció una falta de respeto y voló por los aires, como correspondía”, había afirmado Milei al explicar esa decisión.
Según Salinas, la sucesión de salidas provoca que otros funcionarios actúen con mayor cautela para evitar perder sus cargos, lo que puede ralentizar la toma de decisiones.
El relevamiento ubica al gobierno de Milei por encima de los recambios registrados en otras administraciones: Carlos Menem acumuló 201 y 114 cambios en sus dos períodos; Mauricio Macri, 190; Cristina Kirchner, 158 y 127; Néstor Kirchner, 140; Raúl Alfonsín, 123; Fernando de la Rúa, 119; y Eduardo Duhalde, 69.