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11/07/2026 | Hace 3 horas

Musk promete transporte masivo a la Luna y a Marte dentro de 10 años

Musk promete transporte masivo a la Luna y a Marte dentro de 10 años
El propietario de SpaceX prometió astronautas en la Luna dentro de dos o tres años y humanos en Marte en cinco, a pesar de un historial prolongado de anuncios incumplidos sobre la conquista espacial.

En una nueva presentación pública, Elon Musk volvió a fijar plazos concretos para los objetivos más ambiciosos de SpaceX. Según el empresario, la compañía podría llevar astronautas a la Luna dentro de dos o tres años, enviar a los primeros humanos a Marte en cinco y trasladar a miles de personas fuera de la Tierra durante la próxima década. Estas proyecciones integran una hoja de ruta que combina misiones tripuladas, infraestructura orbital y asentamientos permanentes.

Una metrópolis permanente en la Luna
Musk describió una base lunar capaz de albergar a “decenas de miles” de personas y, en etapas posteriores, una ciudad autosuficiente que serviría tanto para residencia como para vacaciones. La idea es que la Luna funcione como un campo de pruebas previo al avance hacia Marte: con un viaje de cerca de tres días, sería más sencillo enviar repuestos o evacuar a una tripulación en caso de emergencia.

El proyecto se apoya en Starship, la nave que SpaceX desarrolla como un sistema reutilizable para transportar pasajeros, maquinaria y grandes volúmenes de carga. No obstante, la nave aún no completó un vuelo tripulado ni demostró el reabastecimiento de combustible en órbita, un requisito indispensable para misiones interplanetarias sostenidas. En ese marco, Les Johnson, exdirector de Tecnología del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA, advirtió que uno de los primeros desafíos será conseguir un transporte de ida y vuelta accesible y fiable.

Robots antes que humanos
Según la propuesta de Musk, los robots llegarían primero para preparar la infraestructura. Se prevé enviar máquinas y materiales antes de que termine 2026 para desplegar sistemas de energía, montar hábitats y garantizar el acceso a agua y oxígeno. Entre los autómatas mencionados aparecen los humanoides Optimus, desarrollados por Tesla, que tendrían a su cargo tareas de montaje y logística.

Como señaló a The New York Post Jim Cantrell, miembro del equipo fundador de SpaceX y actual CEO de Phantom Space Corporation, “los robots construyen el asentamiento antes de que lleguen los humanos”. La preferencia por unidades no tripuladas responde a las enormes dificultades de mantener con vida a una persona fuera de la Tierra: agua, oxígeno, alimentos, energía y protección frente a la radiación y las temperaturas extremas son requisitos esenciales.

Marte en cinco años: aspiración y escepticismo
Musk admitió que enviar personas a Marte será significativamente más complejo: el viaje puede durar alrededor de seis meses y la asistencia inmediata desde la Tierra es prácticamente imposible. A pesar de ello, proyectó que SpaceX podría llevar a los primeros humanos a Marte dentro de cinco años y transportar a miles en los diez o doce años siguientes. También ubicó la creación de ciudades autosuficientes marcianas entre 2045 y 2055.

Sin embargo, estos anuncios contrastan con un historial de calendarios incumplidos. Una revisión de The New York Times recordó que Musk anunció al menos 19 veces que los seres humanos llegarían a Marte dentro de la década siguiente, con pronósticos que se remontan a 2011. En 2017 también aseguró que SpaceX llevaría a ciudadanos particulares alrededor de la Luna en 2018, viaje que nunca se concretó.

La dimensión empresarial detrás de los plazos
Las declaraciones de Musk no pueden separarse de la dimensión empresarial de SpaceX. La compañía necesita desarrollar Starship, incrementar la frecuencia de lanzamientos y construir una infraestructura que aún no existe. Los anuncios de metas cercanas alimentan expectativas sobre el crecimiento y la valuación futura de la empresa; una ciudad lunar anunciada para la próxima década tiene mayor poder para sostener esas proyecciones que otra situada en un horizonte lejano.

Si bien no hay evidencia explícita de que los plazos se fijen únicamente para atraer capital, esa lectura es plausible: el valor de la compañía depende, en parte, de las promesas tecnológicas y comerciales que propone.

Infraestructura en órbita y satélites de inteligencia artificial
Otro componente del plan es la creación de una red de infraestructura informática en órbita. Musk anticipó que SpaceX lanzará sus primeros “satélites de inteligencia artificial” el próximo año y ampliará el sistema a gran escala en dos años. La empresa presentó ante la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. solicitudes para desplegar una constelación de hasta 100.000 satélites destinada a reforzar las comunicaciones entre la Tierra y el espacio y a aportar capacidad de procesamiento para dispositivos basados en IA.

Según Cantrell, parte del procesamiento podría concentrarse en centros de datos orbitales conectados con las máquinas que trabajen en la Luna o Marte. Sin embargo, la iniciativa enfrenta interrogantes sobre el costo de los lanzamientos, el suministro energético y el mantenimiento de equipos informáticos complejos en el entorno espacial.

Un incentivo económico ligado a la colonización
Las metas espaciales también forman parte del esquema de compensación económica de Musk. Documentación asociada a la oferta pública inicial de SpaceX indica que el empresario podría recibir hasta 1.000 millones de acciones si la compañía alcanza una valuación de USD 7,5 billones y construye en Marte una colonia de al menos un millón de habitantes. Analistas citados por Forbes cuestionaron la viabilidad del paquete, señalando que el sostenimiento de una ciudad marciana podría absorber una parte importante de las ganancias generadas por Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX.

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