La Nación Siria y su lucha por la construcción de un Estado verdaderamente independiente
Los sirios somos un pueblo de sobrevivientes, un pueblo de raíces milenarias, una nación que se expande más allá del Creciente Fértil, un pueblo que, a pesar de sus pérdidas incontables, grita la libertad, en el dolor cotidiano.
La Nación Siria, es una Nación histórica, ubicada en las costas del Mediterráneo Oriental, área que comprende las regiones que durante siglos han sido gobernadas desde Damasco, y conforman una unidad territorial, lingüística y cultural, limitante al este con los Persas, al Norte con Turquía y al Sur con la Península Árabe. En estas tierras encontramos los inicios de grandes civilizaciones, como el desarrollo de los sumerios, el paso de los asirios, los caldeos, los babilonios y arameos, una nación que se fue construyendo a través de 5000 años, y que incluye en ese trayecto ocupaciones: persas, helénicas, romanas, la expansión árabe islámica, los selyucidas (dinastía turca) y finalmente los turcos otomanos que dominaron la región durante cuatro siglos, dando como resultado el inicio de un proceso de vaciamiento social del pueblo sirio, lo que significó un proceso de grandes migraciones hacia distintos puntos del planeta entre ellos el continente Americano.
Con la caída del imperio otomano a principios del siglo XX, el pueblo Sirio intenta la conformación de una Nación Siria independiente (congreso Nacional Sirio 1919), pero el colonialismo franco-británico lo evitó, instalando un proyecto de sometimiento a través de la disgregación del pueblo en cinco estados separados: Siria, Irak; Palestina, y Jordania, siendo avalado por las decisiones de los países aliados después de la primera guerra mundial, (Conferencia de San Remo, 1923), que siguió el lineamiento del acuerdo secreto Sykes-Picot (1916), en plena oposición a la opinión de los representantes del pueblo sirio, estas potencias extranjeras occidentales usufructuaron las condiciones geopolíticas y estratégicas derivadas de la riqueza geográfica, comercial y cultural.
La República Siria, inició un 17 de abril de 1946, la reconstrucción de la nación, y desde entonces se presenta ante las otras naciones buscando su respeto, a través de la diplomacia y la comunicación, para convivir de manera pacífica en la comunidad internacional, pero se encuentra con un mundo donde la especulación y el dominio de beneficios económicos, priman sobre el social, donde la aplicación de la legalidad internacional se enfrenta con la impunidad asegurada para agendas destructivas, que se sustentan por la industria de las armas, el narcotráfico, el tráfico de personas, el terrorismo y las guerras abiertas e ilimitadas que todavía, a estas alturas, llega a brutales genocidios.
Ante este panorama de injusticias internacionales, el pueblo sirio sigue intentando lograr su auténtica independencia, que se concretará cuando realmente pueda tomar decisiones sin injerencias externas impulsadas por la agenda de Occidente, y sostenidas por falsos fanatismos religiosos, ajenos a la rica naturaleza, a la historia y a losrecursos de la Siria milenaria.
El estado de Siria peca ante el mundo por tener un gran valor histórico, cultural y sobre todo geográfico, su ubicación estratégica conecta tres continentes, se desarrolla en el corazón de Medio Oriente, siendo punto de conexión estratégico entre el Mediterráneo, África y Asia, crucial para el paso de oleoductos y del comercio. Posee recursos naturales, yacimientos de petróleo y gas y tiene regiones fértiles como el Valle del Éufrates. El estado Sirio, peca, porque está, sin quererlo, inmerso en los vaivenes e intereses del juego geopolítico de las potencias dominantes, especialmente Estados Unidos.
Al estado Sirio pretende asignársele, por la fuerza, un papel de genuflexión hacia la principal potencia occidental que es Estados Unidos, y someterlo a la agenda que mantiene en la región, a través del enfrentamiento político multidimensional contra Rusia y China. Además de esto sufre la implementación de un proyecto político occidental como es la implantación del sionismo en la región y que ha jugado un rol central en la agenda de desestabilizaciónde los Estados vecinos. Otra de las tragedias en la que se halla inmersa la República Árabe Siria, durante los últimos años, es la de la guerra terrorista impuesta, iniciada en 2011, un proceso planificado previamente, de destrucción de su Estado Nacional, ultimo reservorio de la causa nacional de validación histórica y de sostenimiento de la soberanía y la integridad territorial, un planificado y destructivo proceso con claras intenciones de dar continuidad a la balcanización y fragmentación de los recursos de orden religioso y étnico, sacando provecho de ese milenario exponente de riqueza socio-cultural que es la dimensión multiconfesional y pluri-étnica de la sociedad siria.
La República árabe Siria, continua su lucha, y se planta ante el mundo por su verdadera Independencia, hoy, como ayer. Que este 17 de abril, en la que conmemoramos la evacuación francesa de 1946, que dio inicio al Moderno estado Sirio, y que ha sido durante los últimos 80 años el depositario del espíritu Nacional de la milenaria Nación Siria, nos siga enorgulleciendo como a mi abuelo, como a los mártires, como a los héroes que lucharon por ella, levantando la bandera de la libertad.
Licenciada Guillermina M. Elias