El hecho ocurrió cerca de las 20:00 horas, durante un recorrido preventivo en jurisdicción de la Comisaría Seccional Sexta. Según relató el comisario Armando Romano, director interino de la DIDROP Este, la alerta se encendió en la intersección de las calles San Miguel y Uruguay. “Observamos una camioneta Renault Kangoo blanca que realizó una maniobra brusca, lo que llamó nuestra atención”, explicó el funcionario.
Ante la actitud evasiva, los efectivos iniciaron un seguimiento a distancia y lograron interceptar el vehículo en la esquina de Lucas Córdoba y Perú. Al identificar a los ocupantes, constataron que el rodado era conducido por una mujer que iba junto a su hija de 11 años.
“En presencia de testigos y con la colaboración de personal femenino se realizó la requisa a la femenina, logrando extraer de entre sus prendas una bolsa de color negro”, detalló el comisario mayor Rufino Medina, director interino de la Dirección General de Drogas Peligrosas.
El análisis de la sustancia confirmó que se trataba de 250 gramos de cocaína compactada. Medina destacó la magnitud del secuestro al señalar que esa cantidad de “tiza” es materia prima suficiente para la elaboración y venta de más de 2.400 dosis al menudeo.
Tras el procedimiento, se dio intervención al Juzgado Federal N° 2, a cargo del doctor Zelaya. El magistrado dispuso el secuestro inmediato de los estupefacientes, la camioneta y el teléfono celular de la acusada.
En cuanto a la situación procesal, la mujer quedó en calidad de detenida e incomunicada, a la espera de los antecedentes prontuariales. Desde la fuerza policial destacaron que este operativo responde a las directivas del Ministerio de Seguridad para combatir el narcomenudeo mediante recorridos constantes en los barrios de la provincia.