Una pareja fue condenada a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por el violento asalto cometido en noviembre último en un hotel alojamiento de la zona de El Bajo, en San Miguel de Tucumán. La víctima, una recepcionista, fue golpeada, maniatada, ahorcada y rociada con alcohol durante el ataque.
La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado impulsado por el Ministerio Público Fiscal. La audiencia se realizó este jueves 12 de febrero, convocada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, a cargo de María del Carmen Reuter.
El acuerdo fue suscripto por la fiscalía, los imputados Claudia Silvina Cáceres (42) y Luis Sebastián Barbona (42), junto a su defensa técnica. Ambos fueron condenados como coautores material y penalmente responsables de robo agravado por el empleo de llave sustraída, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas.
Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal Nahuel Lencina remarcó la gravedad del hecho: “Se trata de un episodio sumamente violento, en el que se vulneraron bienes jurídicos esenciales como la propiedad y la libertad personal de la víctima. Además, se tuvo en cuenta que ambos imputados registraban antecedentes condenatorios”, sostuvo.
Tras admitir su responsabilidad, el juez interviniente declaró válido el acuerdo, lo homologó en su totalidad y ordenó el inmediato traslado de los condenados a la unidad penitenciaria correspondiente.
Cómo fue el ataque
El asalto ocurrió el 23 de noviembre de 2025, alrededor de las 22:30, en el hotel Lola Mora, ubicado en la primera cuadra de calle Crisóstomo Álvarez.
Según la investigación, Barbona y Cáceres ingresaron al establecimiento simulando ser clientes y alquilaron una habitación en el primer piso. Horas después, cerca de las 05:30, se acercaron al mostrador donde se encontraba la recepcionista y pidieron una bebida.
Ante la actitud sospechosa, la empleada les indicó que debía revisar sus pertenencias antes de que se retiraran. En ese momento, Cáceres solicitó un vaso de agua y la mujer se dirigió a una habitación contigua. Allí fue sorprendida por la acusada, quien la empujó violentamente, provocándole una caída y un fuerte golpe en la cabeza.
Instantes después, Barbona se sumó al ataque. Entre ambos la golpearon, la tomaron del cuello y la redujeron. Luego la ataron, la amordazaron, la rociaron con alcohol y la dejaron encerrada mientras sustraían dinero en efectivo, una máquina contadora de billetes, un televisor, un manojo de llaves del hotel y diversas pertenencias personales de la víctima, entre ellas su celular, mochila, billetera, ropa y llaves de su vivienda.
Tras el hecho, los asaltantes se dieron a la fuga, pero fueron detenidos al día siguiente en las inmediaciones de avenida Papa Francisco, detrás de la terminal de ómnibus.