En la localidad tucumana de Concepción, un puente se encuentra al borde del colapso y las autoridades locales decidieron cerrar el paso por motivos de seguridad. La estructura ha sufrido los embates de las tormentas veraniegas y el constante —y peligroso— crecimiento del río Chirimayo que atraviesa la zona.
Las lluvias intensas y la erosión han causado daños visibles: la pasarela peatonal fue arrasada y, en algunos tramos, las tuberías que atraviesan el puente han quedado colgando en el aire, lo que agrava el riesgo para peatones y vehículos. Ante esta situación, desde el municipio advirtieron que corresponde a la Dirección Provincial del Agua intervenir, dado que se trata de una competencia de esa dependencia para evaluar la estabilidad del cauce, ejecutar obras de contención y coordinar medidas de emergencia.
Mientras se aguarda la respuesta de la provincia, persisten las preocupaciones por la seguridad y la conectividad de los vecinos: el cierre del puente afecta el tránsito local, complica el acceso de servicios y plantea la necesidad de soluciones rápidas y sostenibles que eviten un deterioro mayor de la infraestructura.